Frigoríficos miran más al consumo y bajan precios

Si bien el precio de la hacienda se mantiene estable en las últimas semanas y comienza a aparecer un poco más de oferta de ganado preparado, habitualmente no sucede que en plena postzafra los frigoríficos bajen el precio de la carne.

En el caso de Tacuarembó/Marfrig la rebaja se debe a una situación estrictamente empresarial y ante un mercado de exportación que muestra una demanda pesada para ciertos cortes desosados, el frigorífico prefirió volcar la media res al abasto, ahorrando los costos de desosado. Esta es una operación que demanda mano de obra calificada y que representa un costo significativo para las empresas cárnicas.

Hay dos empresas que están colocando media res de vaca y asados en el mercado brasileño, un poco menos exigente que el local y esta operativa continúa avanzando con éxito.

Paralelamente, los carniceros están trabajando junto al Instituto Nacional de Carnes (INAC) para lanzar al mercado interno cortes de cerdo desosados, procedentes de animales criados y faenados en Uruguay.

A modo de ejemplo, un corte de cerdo nacional que hoy se comercializa en las carnicerías a razón de entre $ 115 y $ 120 por kilo, se le ofrecería al público cerca de $ 95 y la diferencia de precios la absorberían los comerciantes.

El trabajo, según pudo conocer El País, está bastante avanzado y la idea tuvo muy buena receptividad dentro del INAC.

Por otro lado, el consumo de carne bovina continúa estable, de la mano de precios que no han mostrado oscilaciones bruscas, a diferencia de años anteriores.

La tendencia del consumo se vuelca hacia los cortes desosados que hoy tienen la mejor relación de precio carne/hueso y ya no tanto hacia las pulpas con hueso. Hay bastante oferta de asados a nivel de los comercios y el precio del corte se mantiene estable, favoreciendo la demanda.