Fue un paso en falso

Las predicciones de algunos juristas uruguayos especializados en derecho internacional, que auguraban un fracaso de la estrategia del gobierno en la Corte de Justicia de La Haya, finalmente se cumplieron. El gobierno del presidente Tabaré Vázquez quedó en una posición incómoda tras haber dado lo que parece fue un paso en falso en un escenario que hasta ayer le había sido absolutamente favorable. La Corte rechazó por 14 votos contra uno las medidas cautelares solicitadas por Uruguay para obligar al gobierno argentino a desbloquear los puentes fronterizos.
Con el primer triunfo jurídico internacional para Argentina –los tres anteriores habían sido adversos– el presidente Néstor Kirchner se paró en los pedales, reafirmó su postura permisiva ante los piquetes y redobló la apuesta.

Anoche, desde la Casa Rosada, le pidió a Vázquez que abandone su decisión de no dialogar con los puentes cortados y se avenga a una negociación política y diplomática para encontrar una solución.

“Siempre tenemos los brazos abiertos a nuestros hermanos uruguayos, siempre hemos estado dispuestos al diálogo”, expresó.

Kirchner señaló que los fallos jurídicos “a veces son a favor, a veces en contra”, pero insistió en que no va a reprimir a los piqueteros.

“Creo en las convicciones, en la persuasión y en el convencimiento”, sentenció. Sin embrago, y como respuesta inmediata a poco de conocer la decisión de la Corte, el canciller Reinaldo Gargano habló con Vázquez y tras analizar el revés jurídico internacional le recomendó, una vez más, que “mantenga firme” su posición de no negociar hasta tanto no se levanten los piquetes. El ministro de Relaciones Exteriores también le pidió al presidente que “defienda como hasta ahora la soberanía del país cuando se sienta agraviada”, confió Gargano a El Observador.

En esa conversación, Vázquez decidió mantener su negativa a dialogar y mucho menos negociar con los puentes bloqueados por activistas de Entre Ríos.

“La palabra ahora la tiene Argentina”, advirtió Gargano. El gobierno espera a conocer las novedades que el enviado del rey de España presentará en los próximos días en Buenos Aires y Montevideo. Ya hay una propuesta que se afina (ver página 5)

Los activistas de Gualeguaychú recibieron el fallo como un verdadero triunfo y cantaron y bailaron desde el amanecer durante todo el día (ver páginas 6 y 7). La decisión de la Corte no hizo otra cosa que darles más fuerza para continuar con los piquetes en la cabecera de los puentes. Aseguran que las medidas de fuerza adoptadas son legítimas y esgrimen ahora que ni siquiera La Haya tiene autoridad para sacarlos del lugar. Si es por ellos, habrá corte por mucho tiempo más.

En tanto, los blancos critican ahora la postura de Vázquez y le exigen que dialogue con Kirchner aún con los puentes bloqueados (ver página 8).


El fallo. A la hora 7.30 de ayer, la presidenta de la Corte, Rosalyn Higgins, pronunció una frase lapidaria para los intereses de Uruguay: “Las circunstancias (es decir, los cortes) tal como se presentan en la actualidad, no son tales como para solicitar a la Corte el ejercicio de sus facultades en el sentido de adoptar medidas cautelares en base al artículo 41 del Estatuto del Río Uruguay”, expresó la jueza británica.

Higgins agregó que no se verifica un “daño inminente en el derecho del Estado uruguayo a construir la planta de Botnia”, ya que, de hecho, la pastera continuó erigiéndose pese a los cortes de ruta. Además, expresó que tampoco existen “daños irreparables” debido al bloqueo de los puentes, por lo cual “la Corte no hace lugar a las medidas cautelares solicitadas por Uruguay”, sentenció.

Minutos después, Gargano reconoció a El Observador sentirse “muy sorprendido”. “La Corte le dio la razón a los ambientalistas y no le puso remedio a la situación”, se quejó. Aunque Uruguay “va a acatar” el fallo, Gargano advirtió que “con el bloqueo no hay negociación posible”.

El canciller dijo no lamentar haberle pedido a La Haya estas medidas cautelares. “No me arrepiento del camino seguido, es lo que había que hacer y teníamos razón”. Respecto a los argumentos esgrimidos ante la Corte, el canciller aseguró que el equipo de juristas y diplomáticos de Uruguay “hizo un trabajo formidable”.

Con este fallo el conflicto “empeora”, aseguró, aunque “más grave de lo que está ahora, difícil”. “Reconocer que la Corte tiene jurisdicción pero que no hay daño real por los cortes es asombroso, más aún sobre la base de que la economía uruguaya mejoró”, ironizó Gargano.


¿Y ahora qué? “La posición de Uruguay no se debilita”, se apresuró a aclarar el canciller. Por ello, ahora se abren otras posibilidades para el gobierno.

Si se producen nuevos acontecimientos o acciones de los activistas que atenten contra la planta de Botnia y los derechos de Uruguay, el gobierno podría solicitarle otra vez a la Corte medidas cautelares que preserven la construcción y el futuro funcionamiento de la planta.

El fallo de ayer hizo hincapié en que Uruguay mantiene intacto este derecho.

El próximo 20 de julio Uruguay presentará su respuesta a la demanda argentina que lo acusa de violar el Estatuto del Río Uruguay. El gobierno podría agregar, en ese momento, una contrademanda por los daños económicos que causaron los cortes en los puentes. Sería buscando un resarcimiento económico de parte de Argentina. El fallo de ayer sienta un mal precedente en este sentido.

La Cancillería evalúa también la posibilidad de denunciar los cortes y la inacción de Argentina ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA). A este organismo ya le envió el año pasado una nota dando cuenta de los cortes y el daño que causaban a la economía del país, además de violar todas las normas internacionales vigentes.

También puede presentarse ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y solicitar su intervención, o incluso alentar a las empresas privadas y particulares perjudicados por los cortes a que inicien juicios contra el Estado argentino en la Justicia de ese país. Estas posibilidades son estudiadas desde ayer con el presidente Vázquez y los juristas y diplomáticos de la Cancillería.

El embajador en Estados Unidos, Carlos Gianelli, agente ante La Haya, llegará hoy a Montevideo.