Fuerte dispositivo impedirá el ‘desembarco’ de piqueteros

Desde hace una semana equipos de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII), funcionarios del Servicio de Seguridad Presidencial, de la Prefectura Nacional Naval y de la Policía de Colonia trabajan en la preparación del dispositivo. Fuentes de los organismos de seguridad consultados señalaron que si bien las medidas no serán nada «fuera de lo común», habrá numerosos efectivos desplegados.

La terminal portuaria, en rigor el tercer muelle existente en el puerto de Nueva Palmira, es uno de los elementos de tensión en el conflicto. La razón de ello es que el mayor accionista de Ontur -la empresa propietaria del muelle- es Botnia. De momento, la inquietud argentina fue sólo planteada en la órbita de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Sin embargo, en la Cancillería uruguaya no se descartaba que por estos días llegara un planteo formal por la vía diplomática.

Para los activistas de Gualeguaychú la inauguración de mañana no es más que una extensión del conflicto con foco en Fray Bentos. Por ello se aprestan a realizar una movilización «por tierra y agua» en el preciso momento del corte oficial de cinta.

Seguridad. «Se tomarán todas las medidas necesarias para hacer cumplir la ley», comentó el capitán Alejandro Añón, vocero de la Armada Nacional.

De acuerdo con la información manejada por la fuerza naval, la manifestación que los asambleístas planean se hará en aguas jurisdiccionales argentinas. «Las medidas (en Uruguay) tienden a que esa demostración que se hará en el río se mantenga dentro de sus límites», apuntó Añón.

El vocero naval agregó que la comunicación con sus pares argentinos es fluida, por lo que no prevén sobresaltos.

En límites territoriales uruguayos, en cambio, el alerta es mayor. Fuentes de la DNII señalaron a El País que un equipo de este servicio del Ministerio del Interior trabaja desde hace una semana en Nueva Palmira, «estudiando el terreno y evaluando medidas».

A los oficiales de Información e Inteligencia lo que más preocupa es la eventual reacción que pueda provocar la movilización argentina en tierra uruguaya. «Lo que más preocupa es el eco que pueda tener la movilización, del lado uruguayo se sabe que son pocos (los activistas) y por las características de los grupos no se espera que causen problemas», confió una fuente de la DNII.

Como es habitual en las salidas oficiales del presidente, también hombres del Servicio de Seguridad Presidencial (SSP) tomaron sus propios recaudos sobre el terreno.

De hecho, ayer en el Consejo de Ministros, el tema de la seguridad fue un aspecto central. La idea que se manejó con más fuerza durante la discusión fue impedir que los activistas «desembarcaran» su protesta en tierra uruguaya, debido a la reacción que podría provocar en la gente.

«El río Uruguay es de libre navegación, lo que no es libre es bajar en tierra (uruguaya) sin autorización», dijo Vázquez a sus ministros para explicar el alcance de las medidas.

Los asambleístas, por su parte, no quisieron adelantar detalles de la movilización. El activista Jorge Fritzler dijo a El País que se hará «una movida por tierra y por agua» y agregó que «seguramente se llegue a desplegar una pancarta».

Por tierra, señaló Fritzler, se hará «una acción conjunta con las distintas asambleas del Uruguay». El asambleístas gualeguaychuense se refería a los grupos que sellaron el acuerdo para la conformación de la «asamblea binacional». Por lo pronto se trata del movimiento Uruguay Natural Multiproductivo (Unamu) que encabeza el naturista Juan Carlos Borgogno, un grupo de productores rurales de Colonia que encabeza Hugo Viviano, y otro grupo de productores de Soriano.

El mes próximo estos grupos planean reunirse en Colonia con representantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. El conocido dirigente agrario Alfredo De Angelis, impulsor de la «asamblea binacional», se contará posiblemente entre ellos. Precisamente, a De Angelis la asamblea le aprobó el domingo la puesta en práctica de una «acción secreta».