García logra crédito del BID para obras de infraestructura.

El ministro de Economía y Finanzas, Alvaro García, negó ayer que los 300 millones de dólares que se acordó que el Banco Interamericano de Desarrollo concederá al país en 2009 vayan a ir a financiar el presupuesto nacional. Lo hizo en un diálogo con periodistas que comenzó siendo informal, pero que igual fue grabado y transmitido por el sitio web de la Presidencia.

García aseguró que están cubiertas las necesidades de financiamiento público «hasta el final de este gobierno», y pasó a explicar el destino del financiamiento obtenido del BID. Uruguay cuenta con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo por 300 millones de dólares para ser utilizados ante necesidades que surjan por el contexto financiero internacional, dijo García reseñado por el portal de la Presidencia de la República, bajo el título «Tras la negociación».

Aclaró que no se hará uso de otra línea de liquidez que propuso el BID, y explicó que en el actual contexto de baja de la actividad internacional, es importante generar obras de infraestructura, puestos de empleo, y actividad económica en general.

Afirmó que el país cuenta con un plan de inversiones, una serie de obras que «tiene que encarar», pero que suman 1.000 millones de dólares. «Teniendo en cuenta los marcos de responsabilidad fiscal que tenemos, el Estado por sí mismo no las puede encarar en lo inmediato», dijo.

Agregó que es muy razonable iniciar caminos para facilitar la participación público-privada a través de diferentes mecanismos, como el financiamiento y la ejecución de las obras que son fundamentales, pero reconoció que en algunos casos se está planteando «cuellos de botella», provocados por el crecimiento que ha tenido la actividad en el país en los últimos años, y el desarrollo de su infraestructura. El titular de economía, y el de Transporte, además de la Corporación Nacional para el Desarrollo, analizaron el pasado miércoles las obras de infraestructura que es necesario emprender. García declaró que probablemente algunas de las obras puedan iniciarse en 2009, «pero se piensa más allá», porque es importante que el país encare el tema tras varios años de crecimiento.

García sostuvo que alza del tipo de cambio resulta directamente beneficioso para ganar competitividad internacional, pero matizó que el dólar es una moneda en la que algunos agentes están posicionados de manera activa, y otros de manera pasiva, por lo que sus variaciones aumenta o disminuye sus deudas, o empuja en un sentido u otro a la inflación.

«La política de flotación (del tipo de cambio) es la mejor que puede haber» para enfrentar situaciones como la actual, concluyó.