Gates llega a América Latina para frenar influencia de Hugo Chávez

«El tema preocupante para Estados Unidos es lo que está haciendo (Hugo) Chávez y cuáles son sus planes», afirma Michael Shifter, vicepresidente de la organización Diálogo Interamericano. En ese sentido, el mandatario venezolano tiene mucha influencia gracias al petróleo con el cual está imponiendo su agenda en América Latina, la cual «no coincide con la de Washington», sostiene Shifter.

La influencia de Chávez ha hecho de Venezuela la puerta de entrada en la región para el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad -enfrentado ideológicamente con Estados Unidos-, quien visitó ese país y también Bolivia. Los lazos contra el «imperio», como el presidente Chávez suele referirse a Washington, no sólo abarcan a Irán, sino también a Rusia y China, países interesados en las vastas reservas de petróleo caribeñas. En ese contexto, Venezuela ha fortalecido su armamento con la compra a Moscú de 24 aviones caza, 53 helicópteros y 1.000 fusiles kalachnikov en los últimos años.

PERIPLO. «Yo creo que la principal amenaza representada por Chávez es para la propia libertad y prosperidad económica de Venezuela», expresó Gates respondiendo a la pregunta sobre el potencial riesgo que conllevaría para Washington la instalación de gobiernos similares al del presidente venezolano en América Latina.

El secretario de Defensa hizo estas declaraciones ayer en su visita a El Salvador, donde destacó el papel de ese país en la guerra en Irak. El Salvador es el único país de América Latina que mantiene tropas (280 soldados) en territorio iraquí.

Más allá de esta escala, poco más se sabe de la gira pues por razones de seguridad el Pentágono se abstuvo de ofrecer más detalles. No obstante, se especula que su periplo incluya visitas a Colombia, Chile y Perú, como tenía previsto para julio, mes para el que estaba fijado este viaje pero que fue postergado por la situación en Irak.

El interés de Gates por visitar Santiago puede estar en la intervención militar chilena (con unos 656 soldados) en las fuerzas de paz de la ONU (estimadas en 7.500 efectivos) apostadas en Haití tras la caída del presidente Jean Bertrand Aristide, en febrero de 2004.

Respecto a Colombia -el mayor aliado de Washington en Latinoamérica-, podrían abordarse la situación del Tratado de Libre Comercio (TLC) que el gobierno del presidente Álvaro Uribe firmó con el de George W. Bush pero que espera por la aprobación del Congreso estadounidense, dominado por la oposición demócrata. En la misma situación está el TLC con Perú, otra de las posibles escalas de Gates.

Precisamente, los embajadores de Colombia y Perú en Washington promovieron ayer un acto conjunto en la capital estadounidense en favor de los TLC a la espera del visto bueno del Congreso.

Ambos países, junto a Panamá -que también suscribió un TLC- ya fueron visitados por el secretario de Comercio estadounidense Carlos Gutiérrez, quien llegará la próxima semana a Uruguay.