Gobierno admite error al no contemplar a los empresarios y obligará a negociar

El gobierno pretende saldar el enfrentamiento por los fueros sindicales entre trabajadores y empresarios, con la aprobación la semana próxima de un decreto que contemple las demandas de éstos últimos, dijo a Ultimas Noticias el director de Trabajo, Julio Baráibar.

Con ello, el Ministerio de Trabajo busca enmendar lo que reconoció como “un error” y espera que ambos sectores negocien el reintegro de los representantes sindicales de tres empresas, despedidos la semana pasada, agregó el jerarca.

Con el tema del fuero sindical como fondo, un decreto del ministro Eduardo Bonomi aprobado el martes pasado quedó en el centro de la discusión de un encuentro de casi tres horas que celebraron ayer representantes del gobierno, el legislativo, empresarios y trabajadores.

En estas condiciones se realizó la primera sesión del ámbito cuatripartito abierto por el gobierno para contemplar la posición de los empresarios en el tema del fuero sindical, tras el armisticio de 60 días fijado para que el Parlamento apruebe el proyecto de ley de libertades sindicales que ya cuenta con media sanción en la Cámara Baja. Los legisladores han adelantado que, de no existir acuerdo, el proyecto se aprobará con el texto actual.

Los empresarios arribaron a la pequeña sala del cuarto piso del Ministerio de Trabajo, aneja al despacho de Eduardo Bonomi, con la queja de haber sido desconocidos por el gobierno al rubricarse, este martes, un decreto que reconoce el fuero sindical, y los trabajadores hicieron lo propio con denuncias de despidos de delegados sindicales y el reclamo de su inmediata restitución por parte de las empresas involucradas, según relataron a Ultimas Noticias participantes en el encuentro.

La reunión pactada para las 14 horas, comenzó con caras serias y posiciones duramente confrontadas, manteniéndose la tensión durante las siguientes dos horas.

De entrada, los sindicalistas aseveraron que no conversarían nada si no se iniciaba el proceso de restitución de los delegados sindicales despedidos la semana anterior, reclamando la inmediata integración de la Comisión Técnica Tripartita (CTT) que creó el decreto firmado el martes 13 por el presidente en ejercicio Rodolfo Nin Novoa.

La norma, de cuatro artículos, prohíbe a las empresas la persecución sindical de sus trabajadores, crea la CTT, dispone que ésta dirima las denuncias por discriminación y establece al Ministerio de Trabajo como árbitro de conductas antisindicales del empresariado y como demandante para la “reinstalación del trabajador despedido” en el plazo de tres días.

Los empresarios, por su parte, tomaron una posición drástica al comienzo de las conversaciones, asegurando que no admitían el contenido del decreto, aunque luego moderaron su presentación precisando que se rechazaba la idea de la “reinstalación” de los empleados despedidos. Los empresarios aducen que la norma instala la inamovilidad laboral en el sector privado.

No obstante haber morigerado su rechazo al decreto, los empresarios se negaron a integrar la CTT para negociar la restitución de los despedidos, como reclamaba la delegación del PIT-CNT.

La discusión se hizo agitada por momentos, hasta que el gobierno reconoció haber “cometido un error”, al no contemplar en la redacción del decreto del martes 13 el reclamo empresarial de instalar instancias obligatorias de negociación antes de que se detonaran conflictos en la órbita laboral.

El director nacional de Trabajo, Julio Baráibar, dijo a Ultimas Noticias que su cartera enmendaría “el error” con la redacción de un nuevo decreto complementario contemplando la postura empresarial, que sería aprobado la semana próxima.
Pacto de caballeros

Pasadas las 16 horas, el debate en la pequeña sala comenzó a subir de tono y se escucharon algunos reproches sobre la violación al “pacto de caballeros” sobre el cual se sustentó la convocatoria a la cuatripartita, lo que fue contestado con el compromiso del gobierno de que el prometido decreto complementario, sería redactado y aprobado para la próxima semana.

Cuando el gobierno asumió el compromiso de lanzar el nuevo decreto, los empresarios modificaron su posición inicial y admitieron la posibilidad de integrar la CTT para evaluar una eventual restitución de los dirigentes sindicales despedidos, pero recién después de ver rubricada la norma.

En este punto, la tensión del encuentro comenzó a bajar, más allá de que el PIT CNT insistía en no conversar nada más, hasta no negociar la restitución de los sindicalistas despedidos.

Aún así, los demás miembros del cuatripartito consintieron en conocer, a título de inventario, los reparos empresariales al proyecto de ley de fueros sindicales con media sanción, y quedaron en reunirse nuevamente la semana próxima.