Gobierno apura fórmula para subsidiar puestos de trabajo.

El subsecretario de Trabajo, Jorge Bruni, dijo ayer a El País que el Instituto Nacional de Empleo «ya está prácticamente formado y comenzará a funcionar en los próximos días u horas». En este sentido, el próximo viernes la Junta Nacional de Empleo (Junae) sesionará con las autoridades del nuevo organismo.

En tanto, las cámaras empresariales interpretan este hecho como una «jugada» del gobierno para apurar los subsidios de capacitación que no avanzan como se pensó en un principio en la Junae.

En el caso de la Junae -que es el organismo que funciona en la actualidad hasta que se instale el Instituto Nacional de Empleo- se requiere el acuerdo de las tres partes -empresarios, sindicatos y gobierno- para aprobar el uso del dinero del Fondo de Reconversión Laboral (FRL) para instrumentar los planes de capacitación que anunció el gobierno como un paliativo por la crisis.

Bruni explicó que con el nuevo organismo «no se requiere consenso de la partes para implementar soluciones porque se hace por mayoría».

Consultado sobre el pedido que hizo el Pit-Cnt para que se «agilicen» los trámites para otorgar subsidios para capacitación, el subsecretario de Trabajo recordó que «el gobierno ya hizo un anuncio tiempo atrás sobre el subsidio para capacitación y otras medidas». De todos modos, aclaró que será el propio Instituto de Empleo el que «decidirá» en qué casos se dé el dinero para los planes de capacitación. «Como integrantes del gobierno por supuesto que estuvimos de acuerdo en aplicar la medida (del subsidio)», afirmó Bruni.

Críticas. Las cámaras de Industrias y de Comercio se mostraron críticas con el gobierno porque pretende utilizar exclusivamente los fondos del FRL para los planes de capacitación.

En la tarde de ayer el Ministerio de Trabajo presentó en la Junae los lineamientos que tendrán los planes de capacitación. (Ver nota aparte)

El gerente de Asuntos Laborales de la Cámara de Comercio y delegado ante la Junae, Juan Mailhos, dijo ayer a El País que es «inocultable que acá existe un diálogo muy fluido entre el Pit-Cnt y el gobierno que ha llevado a que muchos de estos planteos se hayan desarrollado de manera bipartita».

Por ese motivo, acotó que «no lo sorprendería la instalación rápida de este Instituto (de Empleo). Nosotros vamos a acatar pero no vamos a sesgar la defensa del sector empresarial».

Mailhos adelantó que ayer se pidió un informe al departamento jurídico de la Dirección Nacional de Empleo para saber si el Instituto Nacional de Empleo puede disponer de los fondos del FRL para planes de capacitación. «Veremos si se aprueba, quizás sea la primera medida del Instituto (de Empleo), y la primera en ser recurrida», anunció.

Según el empresario hay una expectativa del Pit-Cnt «acordada» con el gobierno para financiar con el FRL la reducción de la jornada laboral en época de crisis, «situación que nosotros como delegación empresarial no reconocemos, y mucho menos que eso sea, además, financiado por el FRL», criticó .

Por su parte, Miguel Oliveros, miembro de la comisión laboral de la Cámara de Industrias, dijo a El País que «el tema de aprobar los US$ 5 millones del FRL no se pude hacer a la ligera» y que legalmente «tiene dudas sobre cómo se utilizará este dinero».

Para el industrial se requiere de una «apoyatura legal» para que el gobierno pueda llevar a la práctica los planes de capacitación.

Oliveros señaló que mientras no «exista este requisito» la Cámara de Industrias «no apoyará» esta medida porque no se tiene certeza de qué empresas y cuántos empleados pueden acogerse al beneficio.

Asimismo, agregó que no está claro «qué tareas específicas» tendrá la capacitación que tenga un relación «directa» con el trabajo que hace el trabajador en su empresa.

Por otro lado, Mailhos recordó que el sector empresarial hizo una propuesta para utilizar el 10% del FRL (US$ 2,7 millones) junto con otros fondos públicos para aplicar políticas de empleo. Sin embargo, dijo que el sector «no comparte la idea de que el aporte salga exclusivamente del FRL».

El empresario señaló que los fondos del FRL son «limitados» y que el sector no acompaña la iniciativa del Pit-Cnt de duplicar este aporte porque «sería un impuesto al trabajo en un momento de crisis». La central sindical propuso días atrás elevar de 0,150% a 0,250 el impuesto para recaudar más fondos.