Gobierno decretó servicios esenciales y neutraliza paro

A LAS 2.30 de la madrugada el presidente de la Intergremial de Transporte Profesional de Carga Terrestre, Diego Valverde, se comunicó telefónicamente con el ministro Víctor Rossi para comunicarle que por 19 votos contra dos, la asamblea que había comenzado casi cuatro horas antes había resuelto mantener la huelga, aceptar la oferta que le realizara el gobierno en la noche y sumar dos reclamos vinculados a la reforma tributaria.
Pocos minutos después, por orden expresa del presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien el lunes había advertido que no rehuiría ninguna medida para garantizar el abastecimiento de la población, el gobierno libró un decreto con vigencia por treinta días y con la firma de los ministros Rossi y Eduardo Bonomi (Trabajo) en el que determinó la esencialidad de los servicios, aspecto que agrava el conflicto en un marco de desabastecimiento de bienes de consumo que se agudiza. Pese a que se afirma que sigue abierta una línea de diálogo y está previsto que esta mañana representantes de los camioneros y el Mtop vuelvan a reunirse para negociar, fuentes del gobierno señalaron que “la paciencia se está agotando”.
El decreto del gobierno afirma que las medidas de los camioneros “han afectado seriamente la normalidad en el abastecimiento a la población” y “pese a los ingentes esfuerzos realizados por las autoridades competentes, tendientes a encontrar una solución negociada al conflicto planteado por las gremiales patronales del transporte de carga terrestre, estas han resultado infructuosas”.
El gobierno considera que la medida adoptada “pone en grave e inminente riesgo a la población en virtud de que conduce al desabastecimiento de elementos vitales para la vida, la salud y la seguridad humana y dada la magnitud alcanzada por dicha medida, se afecta seriamente el orden público” y por ende “se torna impostergable la adopción de medidas pertinentes conducentes a mantener la prestación de los servicios”.
Ampara su decisión en potestades que otorga la Constitución y leyes vigentes que autorizan a la autoridad, además, a “disponer las medidas necesarias para mantener dicho servicio recurriendo incluso a la utilización de los bienes y la contratación de prestaciones personales indispensables para la continuidad de los mismos sin perjuicio de aplicar al personal afectado las sanciones legales pertinentes”.
También menciona que “tanto la doctrina como el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo han entendido que un servicio es esencial cuando su interrupción puede causar un grave perjuicio público o aparejar el riesgo de provocar un infortunio colectivo, para toda o parte de la sociedad”.
El decreto deja en claro que los servicios deberán ser prestados bajo el control, dirección y responsabilidad de las empresas de transporte de carga terrestre.

NEGOCIACIÓN

Los camioneros tenían hasta la hora 0 para responder, pero pidieron más plazo y Rossi les otorgó “un tiempo prudencial”. Dos horas y media después aceptaron una propuesta de Rossi que aumenta el tope de deducción de IVA para el sector transportista. Originalmente este porcentaje en la facturación total estaba fijado en 3.75%, y en la oferta del pasado viernes -que no logró desactivar el paro- fue elevado a 7.99%- Ayer, el gobierno realizó una nueva oferta mejorada fijando por decreto ese porcentaje en 8,2%.
Esa medida se suma a la ya anunciada de aumentar el porcentaje de IVA actual que grava al gasoil (14%) a tasa básica (23%), reduciendo asimismo la carga tributaria del Impuesto Específico Interno (Imesi), de carácter fijo y actualmente en $1,46 por litro.
Así el gobierno entiende que el sector transportista no sufrirá el aumento de $ 1.20 en el precio del gasoil que permitirá financiar la baja del precio del boleto en todo el país.
Y como adicional, el gobierno también aceptó ayer conformar una comisión para estudiar el perfeccionamiento de trámites administrativos de la Dirección General Impositiva y del Banco de Previsión Social.
Sin embargo los camioneros no entendieron suficiente el planteo, mantienen la huelga y hoy elevarán por escrito dos nuevas demandas vinculadas con la reforma tributaria. Exigen que no se graven las partidas voluntarias (tickets de alimentación, presentismo, etc) y que se instrumente una suerte de reintegro por el aporte patronal que la reforma le obliga a tributar al sector y fija en 7,5%.
Ayer Rossi dijo que la oferta realizada era el máximo esfuerzo y ya no quedaba margen para seguir negociando, mientras el viernes también advirtió que la reforma tributaria no se somete a discusión.