Gobierno derrumbó aspiraciones de COFE

Así, se ajustarán los salarios públicos sobre la base del IPC del primer semestre del año, pero se otorgarán aumentos mayores a aquellos sectores más sumergidos de la administración.

La iniciativa echa por tierra la pretensión de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) de que el gobierno acepte una fórmula (ver apunte) basada en otorgar partidas adicionales al IPC y simultáneamente conceder dos aumentos, uno en mayo y otro entre setiembre y noviembre.

La propuesta del gremio estatal fue descartada por el Poder Ejecutivo tras constatar que su costo resulta imposible de sostener en un escenario de restricción fiscal y de recomposición del gasto.

Como contrapartida, el gobierno decidió que aplicará un mecanismo de ajuste selectivo que será examinado con COFE el 4 de mayo en el Edificio Libertad, según confirmó ayer a El Observador el subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Daniel Mesa.

Dijo que la iniciativa abrirá paso a la aplicación de ajustes proporcionales respecto a cada ingreso, que explicó consistirá “en darle más a lo que ganan menos y menos a los que ganan más”. En este sentido, de acuerdo a lo expresado por el gobierno en las negociaciones colectivas llevadas a cabo con COFE, este año se beneficiarían un gran número de funcionarios policiales, de la Salud Pública, el Poder Judicial y maestros.

Adicionalmente, Mesa informó que se resolvió poner en marcha el diseño de un plan de recuperación salarial, atendiendo un reclamo de todos los sindicatos públicos.

En esta línea, dijo que durante la sesión del Consejo Superior de Salarios Públicos de ayer –instancia en la que participan todos los cuadros gremiales de la administración pública, el PIT-CNT y el Poder Ejecutivo– se instalaron dos grupos de trabajo que actuarán sinérgicamente en el diseño del plan.

Uno de estos grupos tendrá como cometido cuantificar el atrasado salarial generado durante la administración Batlle. El otro equipo basará su trabajo en identificar los criterios confluirán para elaborar un convenio de recuperación salarial que regirá durante todo el quinquenio.

Según Mesa, una de las tareas de este grupo es precisar qué parámetros deberían ser aplicado para recuperar los salarios, “es decir si será en función de la evolución de la inflación, del déficit fiscal o del aumento del PBI”.

Del resultado que surja en el ámbito de estos dos grupos se determinará si hay posibilidades de iniciar este proceso a partir de este año, aunque adelantó que la recuperación salarial se verificará con mayor intensidad a partir del año 2007.


El obstáculo a superar. El gran reto que se le presenta al gobierno es cómo negocia con el gremio estatal con mayor peso (COFE) que advirtió que si el 4 de mayo no recibe una respuesta satisfactoria a su planteo, un día después –en el marco de una asamblea nacional de delegados que ya está fijada– podría determinar medidas que expondrían al gobierno de Vázquez ante el primer conflicto con los trabajadores.

A pesar de estos nubarrones, Mesa se mostró confiado en que se llegará a un acuerdo con COFE.

“A la reunión del miércoles no iremos con una propuesta prefijada, pero hay que entender que las restricciones nos impiden otorgar dos aumentos en el año y asimilar una propuesta que dispararía el gasto. Los ajustes selectivos nos ayudarán a recomponer el caos salarial que exhibe el sector público”, dijo.

A pesar de esta convicción, será difícil negociar con COFE sin que quede ningún tipo de resabios. Ayer, la presidenta del gremio, Carmen Galizzi, expresó que el gobierno “mantiene un silencio sepulcral” sobre el cálculo del gasto efectuado a la fórmula presentada por los trabajadores. Y remató diciendo que si la próxima semana no hay un acuerdo satisfactorio “la cosa se pica”.