Gobierno electo envía señales de calma y confianza a empresarios.

José Mujica por un lado y Danilo Astori por otro, procuraron ayer llevar tranquilidad a los empresarios, a los inversores, a la clase media y a los exportadores agropecuarios respecto al rumbo que seguirá la segunda administración de izquierda.
El presidente electo recibió ayer de tarde a cinco gremiales agropecuarias en el Parlamento para presentarles al futuro ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, el productor rural Tabaré Aguerre.

Las reuniones fueron por separado con cada representación y lo primero que les dijo Mujica fue que tuvieran la “certeza” y la “tranquilidad” de que “se mantendrán las reglas de juego vigentes” y que “no habrá grandes sorpresas” en la política agropecuaria, confiaron a El Observador participantes de estos encuentros. También dijo que habrá “seguridad” para los inversores.

Por su lado, y más temprano, el futuro vicepresidente de la República habló ante empresarios en un almuerzo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) y les aseguró que si bien la prioridad número uno del nuevo gobierno será mejorar la situación de los pobres, también habrá políticas específicas para la clase media e incentivos para los empresarios y la inversión productiva (ver pág. 5).

El mensaje de Astori al empresariado nacional también buscó transmitir tranquilidad y continuidad respecto a la actual administración del presidente Tabaré Vázquez, donde se logró un escenario favorable para los negocios, el consumo y la inversión.

En esta línea el actual gobierno también jugó su papel ayer a favor de la próxima administración y anunció un escenario económico para los años venideros más positivo que el previsto meses atrás.

El equipo económico actual, encabezado por el ministro Álvaro García, elevó la proyección de crecimiento del PBI para este año, de 1,2% a 2%, y la de 2010, de 3,5% a 4% (ver pág. 10).

Confianza para el Agro. Mujica se reunió ayer con las gremiales agropecuarias y agroexportadoras con un mensaje claro y explícito: dijo que designó a un productor del norte del país como Aguerre para “disminuir la incertidumbre de los empresarios y los trabajadores rurales”.

El presidente electo explicó a los productores agropecuarios que tomó la decisión de nombrar a “uno de los suyos” como ministro del área “por razones políticas”.

“Durante el debate en la campaña electoral se dijeron muchísimas cosas en el interior del país y, siendo este un país agroexportador, cosa que seguirá siendo por mucho tiempo, nos parece muy importante disminuir el grado de incertidumbre en todos los que están comprometidos con la producción agropecuaria, porque no podemos limar la incertidumbre del tiempo y de los precios, pero sí las que podemos acarrear desde el punto de vista político”, expresó Mujica, sentado al lado de su futuro ministro.

Sobre Aguerre, aseguró que se trata de un productor “comprometido con el arroz (es arrocero) pero también con la ganadería y el gremialismo agropecuario” al que conoce desde hace mucho tiempo y le tiene “una enorme confianza”. La presentación oficial de Aguerre, que fue a las reuniones vestido con camisa rosada sin corbata, saco azul oscuro y pantalón beige claro, fue en tono coloquial y sirvió para que conociera de primera mano las inquietudes y los reclamos de las cinco gremiales.

Manuel Lussich, presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), y Octacilio Echenagusía, titular de la Federación Rural, coincidieron en señalar la “grata sorpresa” que significó la designación de Aguerre. “Hay gran conformidad por su nombramiento. Con Aguerre nos vamos a entender porque es un productor como nosotros”, dijo Lussich.

Reclamos. Pero no todos fueron elogios y buenos augurios.

Los dirigentes agropecuarios reclamaron por la pérdida de competitividad a raíz de la caída del dólar, la situación de muchos ganaderos tras la seca y los problemas en el acceso a mercados externos.

En nombre de la ARU, Lussich pidió que el nuevo gobierno continúe haciéndose cargo del costo de colocar las caravanas para la trazabilidad.

Y es que, según la ley de trazabilidad, a partir de abril de 2010 los productores deberán pagar de su bolsillo las caravanas.

Lussich recordó que el gobierno disminuyó la devolución de impuestos para hacerse del dinero para poder correr con los gastos, y advirtió que, pese a que desde abril el costo lo pagarán los productores, no hay señales de que la devolución de impuestos vuelva a ser como antes.

Echenagusía protestó porque, también desde abril, el ganado que no esté trazado (sin caravana) no se podrá faenar en frigoríficos que trabajan para exportar.

El presidente de la Federación Rural aseguró que esto afectará a más de cuatro millones de cabezas de ganado.

Mujica y Aguerre no dieron respuesta a ningún planteo. Según supo El Observador, ambos consideraron que hubo planteos imposibles y otros accesibles.