Gobierno estima que economía siga teniendo viento de cola

previsiones. Partiendo del mantenimiento de condiciones externas favorables para la economía uruguaya en 2007, al decir del ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori, el equipo económico anunció ayer que la misma seguirá creciendo el próximo año aunque a un ritmo menor de 4,5% del PIB. Esa proyección fue revisada al alza desde el 4,2% previsto en primera instancia.

Astori señaló que esa cifra de crecimiento «es muy buena para Uruguay, sin embargo está indicando que se modera el crecimiento respecto a 2005 (6,6%) y 2006 (6,8%)».

El gobierno prefiere ser cauto a la hora de proyectar el crecimiento del producto, ya que se sigue de cerca que se está llegando al tope en la capacidad de producir, dijeron a El País fuentes oficiales.

En ese sentido, dijeron que el hecho de llegar al tope en la capacidad de producción dependerá de la magnitud de las inversiones para aumentarla.

El aumento de la producción «estaría impulsado tanto por el crecimiento de la demanda interna como de las exportaciones», señaló un comunicado emitido después de la reunión del Comité de Coordinación Macroeconómica, integrado por las cúpulas de Economía y el Central.

El comunicado indicó que se proyecta que el consumo privado crecerá 4,6% fundamentado por la recuperación del salario real -que se prevé crezca 6% promedio anual entre público y privado- y la creación de 30.000 nuevos empleos.

Se prevé que el crecimiento de la inversión en capital fijo suba 15,4% en 2007, un ritmo menor al 31,1% de 2006. Esta variable, junto al mayor consumo, «se traducirá en un nuevo incremento de las importaciones de bienes y servicios».

El equipo económico definió que el rango meta de inflación al que se compromete la autoridad monetaria será de 4%-6% para los 18 meses culminados a fines de junio de 2008. Hasta marzo de ese año, se mantiene el rango de 4,5%-6,5%.

Eso será ratificado hoy por el Comité de Política Monetaria del BCU que definirá el ritmo de crecimiento de los agregados monetarios, la emisión de moneda y los medios de pago, para 2007.

FISCAL. Dentro del programa fiscal no se prevén mayores variantes, ya que el superávit -antes del pago de intereses de deuda- se mantiene en 4% del PIB y el déficit global -incluyendo los pagos de intereses- será de 0,5% del PIB.

Según el comunicado se prevé «una recuperación del superávit de las empresas públicas» que en 2007 será de 1,3% del PIB, a diferencia del 0,5% previsto para este año.

Asimismo se prevé continuar el fortalecimiento de las inversiones, tanto a nivel del gobierno central, como de las empresas públicas, principalmente en la generación de infraestructura que potencie las inversiones privadas».

Pese a haber terminado el programa con el FMI, se seguirá utilizando el mecanismo de ajuste para inversiones específicas a ejecutarse hasta junio de 2007. Ese mecanismo permite que no se compute esas inversiones como gasto fiscal por un monto de U$S 50 millones.

Otro de los cambios en esta materia, es que los egresos del gobierno incorporarán en 2007 elementos del criterio devengado, en lugar de utilizar un criterio de caja. El gasto discrecional del gobierno central crecería 0,6% del PIB para 2007 para «atender las prioridades fijadas en el Presupuesto y la Rendición de Cuentas y considerando los acuerdos salariales del sector público», señaló el texto.

Consultado respecto a si en 2007 el programa fiscal preveía un gasto significativo por la crisis energética, Astori dijo que «se espera una recuperación significativa del superávit de las empresas públicas» y que «Uruguay va a tener que seguir buscando cambios estructurales en su matriz energética para evitar efectos negativos».