Gobierno fija salario mínimo en $ 2.500 a partir del 1º de julio

Actualmente, el salario mínimo nacional es de $ 2.050, desde el 1º de enero de este año, por lo que su aumento al cabo del primer semestre sería de 22%.

Los ministros de Economía y Finanzas, Danilo Astori, y de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Bonomi, acompañados por los respectivos subsecretarios Mario Bergara y Jorge Bruni, anunciaron las novedades luego de la primera ronda de contactos entre las partes en una veintena de grupos de negociación en el ámbito privado.

Astori dijo que estos lineamientos «orientarán la discusión en los Consejos de Salarios». «Son criterios fundamentales para que en el marco de los mismos se desarrolle la negociación», amplió.

ARRANQUE. Las pautas de negociación, entonces, para el período de un año que va de junio de 2005 a junio de 2006, indican un aumento del salario mínimo nacional a partir del 1º de julio a $ 2.500. También se proyecta un incremento del salario real medio de entre 2% y 4%.

Estos criterios «orientarán la próxima negociación salarial», resumió Astori.

Bonomi apuntó entonces que este será «el arranque» de la conversación que se dará el 19 de este mes con el sector empresarial y los trabajadores, en la que participarán además el propio Astori y el presidente Tabaré Vázquez.

«A partir de ahí veremos si se puede avanzar en otros temas, como las políticas de empleo, la reforma tributaria, porque el objetivo no es sólo aumentar el salario real promedio sino aumentar el empleo», explicó el ministro de Trabajo.

«Nos hemos planteado crecer en el empleo y mejorar el salario real promedio», insistió Bonomi.

Consultado acerca de las diferencias con las aspiraciones de la central obrera en cuanto al mínimo nacional, Astori dijo que el gobierno tiene «una meta convergente» con los trabajadores, de acuerdo con la plataforma del 1º de mayo.

«No queremos que el salario mínimo quede fijo en $ 2.500. Buscaremos mecanismos de ajuste periódico en el futuro. Es razonable la aspiración de los trabajadores», dijo el ministro de Economía.

Bonomi explicó que el salario mínimo será «para negociar en cada grupo salarial, pero alcanzará a todos los grupos de los Consejos de Salarios». Astori agregó que los $ 2.500 constituyen «un piso, una plataforma mínima».

«SALARIO DE HAMBRE». El dirigente del PIT-CNT Marcelo Abdala criticó que la propuesta haya salido en forma unilateral del gobierno sin consultar a los trabajadores.

«Si el Poder Ejecutivo por resolucion del presidente en acuerdo con el Ministerio de Economía y de Trabajo invita al movimiento sindical a un ámbito para la discusión de pautas salariales, antes de tomar una decisión debe convocar a ese ámbito para discutirlo», remarcó Abdala.

Además afirmó que $ 2.500, en un empleo de 200 horas, son $ 12 por hora. «Es un salario de hambre», dijo.

El secretario del Pit-Cnt, Juan Castillo, fue un poco más moderado en su reacción. Reconoció que en la cifra propuesta por el gobierno «hay un salto, teniendo en cuenta que actualmente el salario mínimo está en $ 2.050».

De todos modos afirmó que como piso para la negociación «sigue siendo muy piso». Castillo afirmó que todavía está por delante el ámbito de negociación de los Consejos de Salarios y que allí esperan llegar a los 3.000 pesos. Recordó que según datos del Banco de Previsión Social hay 240.000 trabajadores que están por debajo de ese salario.

ELEVADO. Los empresarios sin embargo, sostuvieron que si se analiza globalmente el porcentaje de aumento, es elevado. El vicepresidente de la Cámara de Comercio, Horacio Castells dijo que $ 2.500 es un mínimo razonable, pero hay que tener en cuenta que la situación en el interior y en el cordón periférico de Montevideo es muy diferente a lo que es en el centro del país.

«No es lo mismo un cadete de una farmacia de Pocitos o de Carrasco, que el cadete de una farmacia de Molles», afirmó.

Agregó que en muchos lugares se puede hacer difícil pagar ese sueldo aunque reconoció que hay sectores que pagan salarios menores a los que podrían pagar.

Para solucionar esa brecha, Castells explicó que en algún momento se pensó en una variación entre Montevideo e interior y el cordón de Montevideo y reiteró que no se anima a analizar «fríamente la cifra».

El presidente de la Asosiciación Rural del Uruguay (ARU) Fernando Mattos coincidió con Castells en que, como base de negociación, es razonable, pero es una corrección del salario mínimo del 25%, lo que es un salto bastante importante de niveles actuales.

«Si se mira retrospectivamente debe ser de los ajustes más importantes de los últimos años en porcentaje. Un aumento del 25% cuando tenemos índices de precios de entre 5 y 7%», afirmó.

Mattos reconoció que hay muchos trabajadores que están por debajo de ese salario, como el caso del sector agropecuario. No obstante, afirmó que no se puede pretender que en los Consejos de Salarios se logre una recuperación salarial en forma brusca.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Industrias, Washington Burghi, afirmó que le gustaría conocer cómo el gobierno llegó a esa cifra.

«Sabemos que hay salarios muy bajos y nos parece bien que el gobierno se preocupe de elevarlos», agregó.