Gobierno mantendrá sin cambios el gasto social a pesar de la crisis.

Si caen los ingresos fiscales, no está en los planes recurrir a una suba de impuestos. García dijo que no debe haber “demasiado temor” con la situación económica en Argentina

Ante la crisis financiera global y el riesgo de que el mundo entero ingrese en un período de recesión, el gobierno decidió extremar los cuidados sobre el gasto público, aunque no tocará ni un peso de lo ya asignado a políticas sociales.
Así lo trasmitió el ministro de Economía, Álvaro García, a la bancada de senadores y diputados del Frente Amplio (FA) en una reunión de más de dos horas que mantuvo ayer de tarde en el Palacio Legislativo, confiaron a El Observador participantes del encuentro.

El jefe del equipo económico aseguró además que aún ante la posibilidad de que los ingresos del Estado se resientan, producto de la caída en los niveles de actividad, bajo ningún concepto el Ejecutivo subirá los impuestos.

Aunque aseguró que todo el gasto asignado para los años 2009 y 2010 está “totalmente financiado”, García habló de “austeridad” a la hora de incurrir en nuevos gastos. También descartó –ante los insistentes planteos de la oposición– cualquier tipo de “fiscalazo”, comentaron las fuentes consultadas.

García estuvo acompañado en todo momento por el ex ministro de Economía, Danilo Astori, quien llegó con él y se sentó a su lado durante toda la reunión.

El clima del encuentro fue por demás ameno y no hubo planteos ni reproches sobre la conducción económica anunciada ante el un nuevo escenario mundial adverso.

De hecho, en varios momentos de la reunión el ministro García mostró su veta humorística con chistes que hizo ante planteos de los legisladores. (ver nota aparte)

Recesión. Según confiaron participantes del encuentro, quedó claro tras las palabras del ministro que la crisis financiera global tendrá efectos negativos en la actividad comercial del país y que esas consecuencias podrían verse con más claridad si las principales economías del mundo ingresan en un período de recesión prolongado y arrastran consigo a los países emergentes.

García insistió en que Uruguay “hizo bien los deberes” tras la crisis del año 2002 y por eso hoy su economía, sus finanzas, su comercio y su sistema bancario están “sólidos y preparados” para enfrentar la situación adversa.

Aseguró que por el momento los efectos negativos sobre los países productores de alimentos no son graves y que Uruguay mantiene en “equilibrio” sus “términos de intercambio”.

El ministro fue enfático al momento de señalar que ninguno de los posibles “coletazos” de la crisis provocará “conflictos” presupuestales para el gobierno. “Los gastos que están previstos están programados y cubiertos”, sentenció.

China, Argentina y el dólar. Entre las pocas consultas que recibió el ministro García por parte de los legisladores oficialistas, una de ellas tuvo que ver con China y la posibilidad de que se desplome uno de los principales motores del crecimiento económico global de los últimos años.

Se explicó entonces que si el gigante asiático cae, caerá uno de los mercados del mundo que mayor cantidad de alimentos y productos demanda, lo que afectará sin duda a los países que exportan a ese destino, sea de forma directa o

indirecta.

También existió preocupación por lo que pueda pasar en Argentina con sus problemas económicos y políticos. Pero García aseguró que al respecto no debería haber “demasiado temor”.

Respecto a la devaluación del peso y su contraparte, el alza del dólar, el ministro de Economía explicó que los cambios son “naturales” a un proceso de flotación de la moneda estadounidense.

Aseguró que en Uruguay son cada vez más las personas que ante la crisis optan por comprar dólares. Tienen la certeza de que es el mejor refugio para sus ahorros, indicó García, lo que presiona al alza el precio de esta moneda.

“Sorprendentemente el refugio en esta crisis es el Tesoro de Estados Unidos. La crisis está ahí pero todo el mundo opta por refugiarse ahí mismo”, comentó.