Gobierno no aceptará “presiones” para modificar cálculo del IRPF

El ministro de Economía, Danilo Astori, luce satisfecho tras el primer mes de vigencia de la reforma tributaria. No descarta cambios para más adelante, aunque admite que por ahora sólo piensa en la forma de incorporar nuevas deducciones.
Afirma que el Poder Ejecutivo no tolerará presiones de ninguna índole –ni siquiera de organizaciones afines al gobierno– para introducir modificaciones al nuevo régimen.

Realiza un balance positivo de la evolución de la economía e insiste, convencido, que pese al alza de precios de julio, la evolución que muestra la trayectoria de la inflación es “descendente”.

A continuación, se publica un resumen de la entrevista concedida a El Observador.


¿Qué evaluación realiza sobre la entrada en vigencia de la reforma tributaria?

Su implementación fue positiva. La administración tributaria se mostró preparada para practicar este cambio. Sobre el efecto sobre los precios y las tarifas, ha sido positivo, pero eso fue contrarrestado por otros efectos que llevaron a algunos precios a aumentar.


Pese a que el gobierno insiste en que el nuevo régimen es beneficioso no dejan de escucharse quejas sobre sus efectos perjudiciales.

Estamos convencidos de que este sistema es más justo y más equitativo. Por un lado, hay que abordarlo desde la perspectiva social vertical: esto es, que haya una carga fiscal en función del ingreso de las personas. Pero también hay una equidad horizontal, y es tratar de superar que hubiera todo tipo de excepciones, algunas inexplicables. Además, es un sistema que pretende que haya menos impuestos, y estamos dando un paso importante en ese sentido. Pero nos importa que éste sea un sistema que estimule la inversión productiva, una necesidad fundamental del país.


Eso queda claro. ¿Pero está dispuesto a atender el reclamo del PIT-CNT de modificar el monto mínimo no imponible para aplicar el IRPF?

No voy a hacer referencia a ninguna opinión en particular. Si se refiere a las modalidades por las cuales proyectamos mejorar la liquidación del Impuesto a la Renta en el futuro, son dos que ya hemos definido: vamos a admitir un sistema más rico de deducciones, y vamos a incorporar la liquidación del impuesto en base al núcleo familiar y no individual.


¿Una modificación del monto mínimo no imponible no es algo que esté planteado ni se vaya a plantear en el futuro?

Por ahora no, pero yo no lo descarto en lo absoluto. Por ahora estamos pensando básicamente en las deducciones.


Pero aún así, las presiones –muchas de ellas provenientes de la propia izquierda– en contra de la reforma fiscal se siguen acumulando.

Un gobierno no puede funcionar en base a presiones, porque si no, no va a gobernar bien. Tiene que tener en cuenta el programa con el que llegó a su responsabilidad.


¿Ve al gobierno tan sólido y seguro como para no ceder?

Absolutamente. Sólido y firme. Y va a seguir por ese sendero. Se los puedo asegurar.


Da la impresión que Economía reivindica la reforma en solitario.

No. Detrás está todo el gobierno. Pero nos ha tocado el protagonismo por una razón natural, pues somos los que tenemos más elementos para transformarlos en argumentos. No se olviden que aquí hay factores culturales en juego. En este país se hizo un culto de la evasión impositiva.


¿No cree que la aplicación del descuento del IRPF fomenta precisamente la cultura de la evasión?

No. Creo que el cambio cultural va en sentido contrario. Primero de asumir conciencia de que ahora estamos pagando impuestos, y que es un compromiso.


El jefe de la Asesoría Macroeconómica, Fernando Lorenzo, dijo que el nuevo sistema dejará un saldo positivo para la izquierda en las elecciones de 2009. ¿Comparte esta apreciación?

Que va a andar bien no tengo dudas, y si anda bien obviamente va a tener un impacto político favorable. Una cosa trae la otra.


Algunos empresarios afirman que anuncios como el que realizó el ministro de Ganadería, José Mujica, de aplicar detracciones a las exportaciones cárnicas no favorecen el clima para las inversiones. ¿Está de acuerdo?

Les puedo asegurar que no, porque me reúno no menos de dos o tres veces por semana con empresarios de todas partes, y lo único que se percibe es confianza en Uruguay, que es visto como un país que está modernizando su economía, respeta las reglas de juego y cumple sus obligaciones.


¿La inflación de julio y la variación acumulada en el año indican que ya llegó el momento de admitir que no se cumplirá la meta anual?

El gobierno quiere inflación baja para el país, con un promedio histórico no superior a 5%. Es la inflación que quiero para Uruguay y eso es lo que vamos a tener. La inflación está bajo control, pero hay factores que inciden para tener empuje inflacionario superior al del año pasado. Por un lado, la evolución de los precios internacionales relevantes, como el precio del petróleo y, por otro, algunos factores climáticos que operaron sobre ciertos rubros. Entonces pusimos en práctica medidas monetarias y fiscales. He insistido mucho en la necesidad de no expandir el gasto público. Además, la puesta en vigencia del nuevo sistema tributario tuvo un papel de atenuación muy importante de la evolución de los precios.


¿Ese valor ya fue estimado?

No. Pero lo vamos a hacer. Nuestra percepción es que si no hubiera sido por la reforma tributaria, algunos precios, sobre todo de bienes muy influidos por precios internacionales –harina, aceite y carne– hubieran tenido una evolución más impactante de la que realmente tuvieron. Con estas medidas, estamos convencidos que la tendencia inflacionaria va a ir en trayectoria descendente. Si tomamos los últimos cuatro cierres anuales de años móviles –abril, mayo, junio y julio–, el menor ha sido el de julio. Quiere decir que tenemos una trayectoria descendente de inflación anual, y creo que eso va a seguir. Estoy contentísimo de que hoy haya preocupación en el país por una inflación de 8%. Salto de la alegría.


Aunque usted afirme que los precios estén controlados, igual suben y esto se siente en los bolsillos.

No lo desconozco. Por supuesto que es así. Pero a la hora de la evaluación, no hay más remedio que tomar en cuenta la globalidad.


Pero no se puede soslayar que hay artículos que siguen aumentando.

No, no se puede soslayar. Es el objetivo número uno de la Dirección de Comercio y del Área de Defensa del Consumidor: meter mucha información para que la gente esté enterada y defina sus conductas de consumo.


¿Alcanza solo con eso?

Hay que acostumbrar a la gente a que esto sea una herramienta. Va a llevar tiempo. Y renuncio a los controles de precios, porque a lo único que conduce es a fomentar la especulación.


¿Que expectativas tiene sobre la evolución del IPC en agosto?

Me juego a decir que (se alineará) en el marco de la trayectoria descendente de los 12 meses para atrás, de los años móviles.


¿Es éste el momento indicado para profundizar la política contractiva?

No nos hemos reunido con el Banco Central a definir nuevas medida y no creemos que haya llegado el momento de profundizarlas.