Gobierno quiere comerciar más con EEUU pero sin TLC

En una convocatoria que se extendió por más de cuatro horas, el canciller de la República, Reinaldo Gargano, dijo en la Comisión Permanente del Parlamento que el gobierno «no tiene en su agenda» la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, pero que acelerará las tratativas para profundizar los lazos comerciales entre ambas naciones atraves de la Comisión Conjunta Uruguay – Estados Unidos Gargano explicó a los legisladores que para acceder a un convenio del estilo, el gobierno de George Bush debería eliminar subsidios que aplica en su economía, tanto en la producción como en las exportaciones de los propios productos, lo que constituye una barrera para que mercancías de distintos rubros que Uruguay produce sean introducidas en el mercado norteamericano.

El funcionario dijo que el Ejecutivo y el Legislativo de Estados Unidos subvencionan la producción y la comercialización de alrededor de 300 productos, y que ello «imposibilita» la firma de un TLC porque Uruguay no negociará un convenio del estilo sin las garantías necesarias como para lograr que las mercaderías uruguayas ingresen en cantidades importantes. La política oficial, indicó, es que la Administración de Tabaré Vázquez logre acuerdos en los que pueda incrementar la cantidad de carne que vende en Estados Unidos e incrementar las exportaciones de productos textiles y metalúrgicos, como el acero.

Estas aspiraciones, aclaró, no contradicen el deseo de que la producción nacional logre la apertura de otros mercados, como el europeo, mediante las negociaciones en bloque que el Mercosur viene llevando con la Unión Europea y, también, mediante las gestiones que los países subdesarrollados vienen llevando a cabo en la Organización Mundial del Comercio.

Gargano sostuvo que el gobierno estadounidense se niega a negociar un acuerdo comercial con el Mercosur en su conjunto y que al negarse a esa opción, se estaría cerrando la posibilidad de que uno de los miembros de la alianza regional negocie por separado un TLC con esa nación.

APURARSE
La oposición disparó sus dardos contra la política exterior de la Cancillería. El Partido Nacional, a través del diputado Alvaro Alonso y del senador Luis Alberto Heber, sostuvo que el Ejecutivo debería «moverse rápido» para dialogar con Estados Unidos y evaluar qué beneficios podría obtener la economía y el mercado laboral uruguayo con la rúbrica de un TLC.

Por su parte, el diputado colorado José Amorín Batlle dijo que la discusión por este acuerdo comercial no ha finalizado y reclamó al gobierno que proceda en la búsqueda de mercados donde exportar productos uruguayos.

En respuesta, Gargano dijo que «el gobierno tiene la cabeza abierta para hacer las cosas rápidamente» y que la Cancillería se encuentra estudiando las posibilidades de profundizar las relaciones comerciales con países de la región, como Bolivia, y también con otras naciones extracontinentales. «Yo no soy pesimista, soy realista», comentó. Trabajo en la realidad para cambiarla».

El TLC será debatido en el próximo plenario del Frente Amplio, al cual Asamblea Uruguay, el sector liderado por el ministro de Economía, Danilo Astori, pretende no llegar «solo».