Gobierno quiere menos funcionarios públicos, más eficientes y mejor pagos

Con la reforma del Estado que se proyecta, el gobierno buscará que en la administración central haya “menos funcionarios, más eficientes y mejores pagos” y que el gasto público sea el menor posible y esté siempre vinculado al crecimiento del Producto Bruto Interno. “Nadie está atornillado”, se incentivará el retiro anticipado de empleados y se compensará económicamente a los que trabajen bien, dijo Enrique Rubio, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
En un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), Rubio afirmó que “en el Estado uruguayo nadie está atornillado, ni nosotros los jerarcas, ni los trabajadores”.

La alocución dejó plenamente satisfechos a los empresarios que lo escucharon, según un sondeo realizado por El Observador. Del almuerzo también participaron, entre otros, los ministros Danilo Astori (Economía), Eduardo Bonomi (Trabajo) y José Bayardi (Defensa), además de embajadores y ex jerarcas de gobierno.

Cargos. El titular de la OPP explicó la reforma y señaló que el gran problema no es la cantidad de funcionarios públicos –porque la comparación de los trabajadores con la población económicamente activa está dentro de los parámetros normales a nivel mundial–, sino que por el contrario lo que hay que mejorar es la eficiencia de los empleados estatales. “Hay muy buenos funcionarios pero también hay de los otros que cobran mucho y no hacen su trabajo”, dijo Rubio.

De todas formas habrá reestructuras funcionales y se suprimirán cargos, explicó. Los funcionarios “o bien se capacitan o son reasignados en otro lugar, o bien se acogen a retiros incentivados”.

La reestructura llevará cinco años por lo que concluirá en la próxima administración. “Este es un proceso de cambios profundos que va en serio. Nosotros no llegamos para flotar. Todo en este gobierno no se puede hacer, pero si la ciudadanía nos renueva la confianza sí podremos”, dijo Rubio.

Según explicó, se necesita un lustro para llevar adelante esa reestructura porque se disminuirán las edades de retiro. “Se va a bajar de 70 a 65 años”. Además por otro lado se van a proponer distintas formas de capacitación y de incentivo para que se cumpla bien la función teniendo a cambio una contrapartida económica.

Ese punto, que empezará a regir para los mandos medios, luego podrá ser trasladado a otros niveles más bajos de la administración.

La reestructura funcionará de la siguiente manera: se suprimirán determinados cargos y se creará un escalafón al que para acceder se deberá concursar. A quién se quede con el cargo se le pedirá dedicación total y 40 horas semanales y se le asignará el escalafón 17, que es el más bajo para los mandos medios. A partir de ahí será monitoreado y si cumple con determinadas responsabilidades va a ir subiendo de grado con su correspondiente incremento salarial.

Si luego no cumple, volverá a su lugar inicial con una pérdida salarial que puede llegar a 30%. Según Rubio la clave de esta reestructura será la “flexibilidad”.

Inamovilidad. Los empresarios prestaron especial atención a la oratoria cuando Rubio se refirió a la inamovilidad de los empleados públicos. “El funcionario está para cumplir su función. Es un servidor público. Hay muchos que se sienten así y muchos que no. Entonces tenemos que considerar que todos vamos a ser evaluados”, dijo, al considerar que no existe la inamovilidad.

“Este proceso arranca y nadie debe sentirse que está atornillado. Depende del cumplimiento de la función”. Explicó que la legislación actual permite destituir a funcionarios públicos.