Gobierno recortó 10% inversiones y los gastos de funcionamiento

El Poder Ejecutivo dispuso anoche un recorte del orden de 10% en los gastos de funcionamiento e inversiones de la administración central –a los que puso tope– y dio al ministro de Economía, Danilo Astori, amplias facultades para reasignar estas erogaciones entre los ministerios sin elevar el monto previsto para este año. El fuerte mensaje presupuestal fue emitido el mismo día en que el equipo económico inició los contactos con la misión que llegó ayer del Fondo Monetario Internacional y que entra de lleno hoy en la negociación de un acuerdo a tres años en el que la cuestión fiscal será el centro.
Un extenso Consejo de Ministros –el primero de la administración de Tabaré Vázquez–, precedió la emisión de dos decretos que topean los gastos de funcionamiento y las inversiones previstas en el Presupuesto para 2005, que el gobierno hereda de la pasada administración.

Durante la reunión, que insumió ocho horas, los secretarios de Estado dieron cuenta, en general, de que la realidad que hallaron en sus respectivas carteras distó bastante de la que percibieron durante la transición con sus predecesores.

El relato de situaciones insólitas en materia de remuneraciones a empleados por vía de compensaciones o de gastos en nafta y automóviles, así como la existencia de diversos juicios muy onerosos para el Estado.

En el año 2000 y tras el primer Consejo de Ministros de Jorge Batlle se adoptó una medida similar. La administración colorada recordó en 8% los gastos no personales del gobierno y en 20% las inversiones.


La criba de Astori. Eventuales flexibilidades al gasto que puedan decidirse luego que cada ministerio presente, antes del 15 de abril, su plan de ajuste, dependerán de su inflexión social. No obstante, todos los números pasarán por la criba de Astori previo informe favorable de la Contaduría General de La Nación o de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.

Los decretos libros anoche se apoyan en la ley Nº 17.296, que estableció el Presupuesto Quinquenal del gobierno de Jorge Batlle, que otorga al Poder Ejecutivo amplias facultades para establecer límites en la ejecución de gastos de funcionamiento e inversiones.

Las normas establecen para cada rubro los topes concretos que deberán asumir las diferentes carteras. Para gastos de funcionamiento el gobierno de Vázquez definió un máximo de US$ 305 millones y para inversiones de US$ 195 millones este año. (ver cuadro).

Los planes que presenten las diferentes secretarías de Estado serán sometidos “a la aprobación del Ministerio de Economía y Finanzas, por parte del respectivo jerarca, previo informe favorable de la Contaduría General de la Nación”. Adicionalmente el MEF queda facultado “dentro de los límites de los créditos presupuestales” a aprobar “una ejecución superior a los topes señalados, por razones debidamente fundadas, siempre que su funcionamiento sea compatible con la programación financiera” del gobierno.

En el caso de las inversiones “por toda fuente de financiamiento” las prioridades las fijará cada secretario de Estado “previo informe favorable de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto” en un plan que deberá ser presentado antes del 30 de abril. En los incisos correspondiente al Ministerio de Transporte y Obras Públicas y no se afectarán las partidas que se destinan a las intendencias del interior. En este rubro también habrá cierta discrecionalidad de reasignación de recursos por parte del Ministerio de Economía.


La herencia. En el gabinete de ayer Astori instó al resto del gabinete a racionalizar los gastos para en el futuro atender la situación de los funcionarios públicos más sumergidos. También manifestó durante el encuentro que cada ministerio deberá trabajar “con la perspectiva” del próximo presupuesto quinquenal, el cual comenzará a regir a partir del 1° de enero de 2006.

En sintonía con la austeridad marcada por el Poder Ejecutivo, durante un descanso de menos de una hora, los ministros almorzaron sandwiches y bebieron agua mineral y refrescos.

Luego del recreo, los secretarios de Estado brindaron un diagnóstico de la situación que heredaron en cada cartera a poco menos de un mes de la asunción. Los jerarcas pusieron ejemplos de gastos superfluos en las diferentes reparticiones.

La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz – única vocera tras el encuentro– aludió a “las altas facturas” en telefonía que la cartera debió pagar recientemente.

Otras fuentes oficiales señalaron otros ejemplos. El ministro del Interior; José Díaz, anunció el fin de los “gastos reservados” en su cartera. Bajo este rubro se gastan anualmente $5 millones. En varios relatos se mencionaron múltiples casos de uso de los vehículos oficiales para tareas extra laborales.

En ese sentido, Vázquez exhortó a su gabinete a no incurrir en esa práctica y a eliminar todo gasto superfluo en la administración. El mandatario dijo que en Presidencia de la República se prohibió la utilización de automóviles, excepto para las misiones oficiales. Los ministros se comprometieron a reducir en algunas áreas los costos de en telefonía, vales de nafta y transporte, lo que en algunos casos llegará al orden del 90%.

Otro de los denominadores comunes en las exposiciones de los ministros fue la disparidad existente en las remuneraciones de los funcionarios públicos.

Varios ministros aludieron a la “perversidad” que ha supuesto la norma que restringió el acceso a la administración pública, lo que determinó nuevas modalidades para el ingreso de funcionarios como los contratos, pasantías o el establecimiento de compensaciones de naturaleza retributiva sin justificación. Por ejemplo, uno de los secretarios de Estado mencionó el caso de un funcionario que, con un sueldo de entre $ 2.000 y $ 3.000 cobraba en los hechos entre $ 30.000 y $ 32.000. El ministro de Educación y Cultura, Jorge Brovetto, narró que más del 50% de los funcionarios de su cartera son becarios, pasantes y contratos a cachet.

También los jerarcas mencionaron la proliferación de oficinas de ministerios en el interior del país, especialmente de Trabajo y Seguridad Social y de Ganadería, Agricultura y Pesca.

La titular de Desarrollo Social, Marina Arismendi, mencionó que hay una superposición de oficinas gubernamentales en muchos lugares. Otro tema fue la multiplicidad de reparticiones que atiende temas de comercio exterior, las cuales según los jerarcas superan las diez. Vázquez cerró la sesión manifestando su beneplácito por “el trabajo en equipo”.