Gobierno subsidiará el contrato de 6.000 desocupados crónicos

 El gobierno subsidiará la contratación por parte de empresas privadas de 6.000 personas entre desocupados crónicos, aquellos que hace muchos años no consiguen un empleo y prácticamente se vieron desalentados a buscarlo.
El programa de incentivo a la contratación de desocupados de larga data, con un costo de US$ 6 millones, forma parte del proyecto de Rendición de Cuentas a estudio en el Parlamento, y su objetivo es conseguirle trabajo a 3.000 personas durante el año 2008 y a otras tantas en 2009.

Para lograrlo, el Estado pagará a los empleadores entre el 60% y 80% del salario del trabajador, con un máximo de un salario mínimo nacional y medio, es decir, hasta $4.615 de lo que vaya a ganar cada uno. El contrato será por 12 meses. Si al final la empresa no decide mantener al trabajador en su plantilla deberá pagarle el despido y éste tendrá derecho al seguro de paro, explicó a El Observador María Sara Paysse, titular de la Dirección Nacional de Empleo (Dinae) del Ministerio de Trabajo.

Si la empresa invierte en capacitación para estos nuevos empleados, el gobierno aumentará el subsidio en $ 800 extra por cada uno.

El salario de estos trabajadores lo fijará la empresa que los contrate en función de los laudos y beneficios que rijan de acuerdo a los consejos de salarios.

“Tendrán un salario como cualquiera de sus compañeros de trabajo”, aseguró Paysse. No por ser desempleados tendrán un sueldo inferior.


Crónicos. De un total de desocupados que ronda los 130.000 uruguayos (10% de la Población Económicamente Activa), se estima en 70.000 los que tienen un problema de desempleo estructural. Son aquellos que hace muchos años no consiguen empleo, por más que lo busquen, o que directamente ya ni salen a buscarlo.

“No tienen referencia alguna ni experiencia laboral cercana entre familiares o amigos”, aseguró Paysse.

Los 6.000 afortunados serán escogidos entre quienes integran el Plan de Equidad, que desde el año próximo sustituirá al Plan de Emergencia.

El proyecto lo llevarán adelante la DINAE junto al Ministerio de Economía y Finanzas.

Además del objetivo de conseguirle trabajo a 6.000 personas en dos años, este programa espera brindarle orientación vocacional a 10.000 desempleados inscriptos en el Plan de Equidad.

Antes de que sean contratados por una empresa, el gobierno evaluará laboralmente a cada uno para identificar qué tipo de trabajo es el más adecuado de acuerdo a sus capacidades.

Solo se admitirán como empresas contratantes aquellas que estén totalmente al día con el Banco de Previsión Social y la Dirección General Impositiva, y que además no hayan despedido o enviado al seguro de paro a ningún trabajador en los 90 días previos a la contratación.

El subsidio se otorgará por 40 horas semanales (ocho por día, de lunes a viernes). El beneficio será entregado al empleador una vez certifique el pago de sueldos y los aportes correspondientes al BPS.

El mecanismo de pago de este subsidio podrá realizarse mediante la generación de un crédito a favor del empleador a descontar de sus aportes al BPS.

Según Paysse, con estos 6.000 empleos no cambiará mucho el porcentaje de desocupados en el país, cada punto porcentual son aproximadamente 15.000 personas, pero “sí tendrá impacto en el desempleo estructural y en la calidad de vida de estas personas”, concluyó.