Gobierno teme que el dólar débil provoque ‘burbujas’ a nivel local

El gobierno está preocupado por el impacto que tendrá en la economía local la decisión de la Reserva Federal de EEUU de inyectar en el mercado US$ 600 mil millones, lo que presionará al alza el valor de la moneda en detrimento del dólar. «Es como intentar parar un tsunami con la mano», comentó un vocero oficial a El Observador. El único consuelo es que el golpe tendrá efecto mundial.
De hecho, el monto manejado por la FED, y que volcará en 8 o 10 meses, equivale «a dos PBI de Uruguay por mes», lo que marca la dimensión de lo que habrá que enfrentar.

Además, comienza a configurarse un escenario con condiciones locales para que surjan «burbujas especulativas», como la vivida en EEUU en el sector inmobiliario que condujo a una de las mayores crisis financieras.

El presidente José Mujica resumió el tema. «La cuestión financiera está siempre rodeada de incertidumbre. Nos preocupa la decisión de la FED. Habrá una bandada de dólares que un día levantan vuelo y se posan en algún lugar y vemos prosperidad, y cuando vuelan vemos lo otro», dijo en un discurso de tres minutos ante banqueros de 51 países que llegaron hasta este balneario para la asamblea anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) que se inauguró ayer.

La medida de la Reserva Federal sin margen de maniobra con la tasa de interés y que busca reactivar la alicaída economía estadounidense, aunque varios analistas ya adelantan que será ineficaz era tema de conversación en inglés y portugués de banqueros extranjeros que ayer recorrían los alfombrados pasillos del hotel Conrad.

Es que parte de los flujos que llegarán a los países emergentes incluido Uruguay irá a los bancos que pueden verse tentados a prestar dinero y generar un boom crediticio. Enrique Iglesias, secretario general Iberoamericano, comentó que las perspectivas son que entre 2010 y 2020 «se duplicará» el crédito bancario.

También desde el gobierno uruguayo reconocen que es poco lo que se puede hacer y son conscientes de que la decisión de la FED «es un dato de la realidad» con el que habrá que convivir en el mediano plazo.

Burbujas. En su discurso ante Felaban, el vicepresidente del Banco República, Jorge Perazzo, alertó sobre la generación de burbujas en el sector inmobiliario, que es al que van dirigidos buena parte de los préstamos bancarios. Sostuvo que la reducción de las tasas de interés y la abundante oferta de capitales lleva al aumento de ciertos activos como los inmobiliarios, y por ello pidió que se cuiden las fortalezas del sistema financiero latinoamericano.

«Las consecuencias de la FED sobre la economía mundial dijo pueden resumirse en una mayor presión sobre la revaluación de las monedas que puede derivar en devaluaciones competitivas; el surgimiento de burbujas especulativas de activos; y un eventual crecimiento desequilibrado».

Además «si los bancos centrales intentan detener el flujo aumentando las tasas de interés domésticas provocarán una revaluación acelerada de sus divisas agudizando el problema», afirmó Perazzo.

Ya hay economistas que hablan de una próxima guerra de divisas como calificó la situación actual el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega  que difícilmente puedan resolver los líderes del G20 en la reunión que llevarán a cabo esta semana en Corea del Sur.

Los bancos latinoamericanos no estarán ajenos al problema.

Equilibrio. ¿Pero qué se puede hacer? La pregunta fue planteada en conferencia de prensa al presidente del Banco Central, Mario Bergara, quien usó la palabra «equilibrio» como la clave para el manejo macroeconómico, pero quedó claro que es escaso el margen de maniobra ante la realidad planteada.

Explicó que no se puede tampoco tomar medidas en respuesta a variables del mundo de hoy con tasas de interés nula en EEUU, bajo crecimiento, altos déficits fiscales de países desarrollados, alto endeudamiento, que no pueden ser de largo plazo.

Insistió en que el equilibrio estará en promover negocios financieros pero con la reglamentación adecuada para no fomentar ni sobrecalentamiento ni burbujas en el precio de los activos, dijo Bergara.