Gobierno y Pit-Cnt llegaron a un principio de acuerdo

Finalmente, el Poder Ejecutivo y los dirigentes del Pit-Cnt llegaron a un acuerdo en el discutido punto de la carga horaria y alcanzaron una fórmula que podría determinar el final del agudo conflicto que afecta a la salud pública desde hace un mes. Sobre las 22.30 horas de ayer, el sindicato y los representantes del gobierno avalaron un texto en el que se aclara que el incremento salarial asignado no implicará la extensión de la jornada de trabajo de los funcionarios y médicos, sino su incorporación en proyectos de capacitación y desarrollo de la Atención Primaria de la Salud (APS).

Las controversias en este punto habían trabado la negociación del lunes, en donde las partes habían consensuado once de los doce puntos de una fórmula y estuvieron muy cerca del «humo blanco». Ahora, se llegó a una propuesta integral que hoy deberá ser refrendada por las asambleas de los médicos y los funcionarios. Ayer, el diálogo estuvo cortado durante casi todo el día y se temió por un nuevo agravamiento del conflicto. La dirigente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Beatriz Fajián, había advertido que si no se sacaba de arriba de la mesa el incremento de la carga horaria, el plenario de trabajadores iba a decidir hoy una profundización de las medidas.

Finalmente, se abrió una última instancia de negociación a las 21 horas de ayer, luego de que los integrantes del secretariado del Pit-Cnt se apostaran en el propio Edificio Libertad, con la intención de ocuparlo «amablemente» hasta que el presidente Dr. Jorge Batlle los atendiera. El secretario de la presidencia, Dr. Raúl Lago, recibió a los sindicalistas y tras esa reunión se acordó una inmediata negociación en el Ministerio de Trabajo.

«Estamos cansados, pero contentos», resumió el titular de esa cartera, Dr. Santiago Pérez del Castillo, al término de la negociación. «Nosotros nunca dijimos que iba a haber una jornada laboral más amplia necesariamente, sino sólo en el caso de que no hubiera una capacitación o una intensidad en la tarea. Siempre hablamos de una contraprestación», afirmó.

BORRADOR FACTIBLE. Por su parte, el dirigente del Pit-Cnt, Juan Silveira, aclaró que ayer no se firmó un preacuerdo, sino que se redactó documento «factible de ser acordado». La última palabra la tendrán hoy los funcionarios y los médicos, quienes decidirán hoy en asambleas si refrendan el texto. No obstante, tanto a nivel gremial como a nivel del Poder Ejecutivo se cree que existe un «buen ambiente» para levantar el conflicto. La propia dirigente de la FFSP dijo que si se eliminaba el tema de la carga horaria se estaba en camino de llegar a una solución, aunque también aclaró que «las bases tienen la última palabra».

El borrador acordado incluye además que el aumento alcance a los trabajadores que ganan hasta 5.400 pesos. La cantidad de beneficiarios establecida llegaría a alrededor de 9.800 trabajadores.

A CONTRARRELOJ. Siete dirigentes del sindicato de los trabajadores llegaron sobre las 18 horas al edificio Libertad donde demandaron ser atendidos y advirtieron que no dejarían el local a menos que se les ofreciera una solución. Lago, los recibió una hora después y tras ese encuentro, se retomaron de inmediato las negociaciones. Castillo, relató lo ocurrido puertas adentro. «Llegamos y le planteamos nuestra intención de negociar y el nos dijo que el mensaje quedaba recibido y nos invitó a retirarnos y allí le explicamos que nosotros no nos íbamos a menos que tuviéramos una instancia de negociación. Que de ser necesario ocupábamos el edificio».

Los dirigentes del Pit-Cnt acudieron al edificio Libertad con la intención de hablar directamente con Batlle, ya que entendían que era él quien ponía las trabas a la resolución del conflicto al introducir el tema de la carga horaria. «En estas tres últimas jornadas hemos salido de madrugada del Ministerio de Trabajo, pero cada vez que los interlocutores llegaban a un acuerdo con nosotros y llamaban acá (presidencia) a consultar venía un no tajante y por lo tanto se volvía a punto cero. Por eso no vamos a discutir más con intermediarios, vinimos a discutir para que de la cara el que le esta poniendo la traba al conflicto», enfatizó Castillo.

Mutualistas ocupadas

La salud privada también atraviesa un pico de conflictividad. Ayer, los funcionarios de Impasa decidieron comenzar una ocupación por tiempo intederminado, mientras que sus pares de Casa de Galicia ocuparon ayer el sanatorio de la institución por 24 horas. En el caso de Impasa, los trabajadores reclaman soluciones para un atraso salarial que llega a los tres meses. El gremio mantendrá la medida hasta que tenga respuestas de la directiva. Mientras tanto, en Casa de Galicia, los funcionarios reclaman a los directivos que se les pague una rebaja salarial que denunciaron. Además, el último mes que cobraron es abril.

El texto del acercamiento

La nueva versión del texto acordada anoche tanto por los representantes del Poder Ejecutivo como por los funcionarios de la Salud Pública suprime por completo las referencias a la carga horaria.

El texto, titulado «Modelo Asistencial su cambio contraprestación funcional», indica que «los funcionarios médicos y no médicos darán como contraprestación (al aumento salarial) su incorporación a proyectos de capacitación y desarrollo en el marco de la implantación del cambio de modelo asistencial a través de la atención primaria de la salud». Añade que «mediante una reingeniería presupuestal en los cargos del rubro 0 (salarios), se ofrece a los funcionarios por su contraprestación, un aumento de sus ingresos al no proveer vacantes destinadas previamente a la implantación del modelo mencionado».

En el texto se crea además una comisión bipartita, integrada por representantes del Ministerio de Salud Pública y delegados de los funcionarios, que será designada en un plazo de no más de 30 días y tendrá a su cargo establecer la forma en la que se implementarán las acciones tendientes al nuevo modelo de atención.