Gobierno y Pit-Cnt rechazan que se revise suba de salarios.

La lista de medidas propuestas por la Cámara de Comercio y Servicios para reducir el impacto de la crisis no cayó bien ni entre los trabajadores ni en el Ministerio de Trabajo.

Entre las soluciones -que también fueron remitidas al ministro de Economía y Finanzas a través de una carta el miércoles- la gremial de comercio y servicios planteó la «revisión a la baja de los incrementos de salarios privados basados en los lineamientos oficiales en el último Consejo de Salarios» que se tendría que dar a mitad de año.

Además, planteó la «suspensión de gastos gubernamentales por seis meses» entre ellos «ajustes de salarios públicos, y por tanto, de pasividades», esto es que no se concrete el adicional de 4% que se negoció para completar el aumento de 11,12% y que se pagaría en abril. La gremial estima que solo por salarios a públicos el gobierno tendrá un costo fiscal de US$ 150 millones al año.

Según la economista de la gremial, María Dolores Benavente, esto fue propuesto porque «tenemos buena parte del sector agropecuario con problemas, muchas ramas industriales, y ahora por primera vez hay sectores dentro del comercio y servicios que están teniendo una situación más preocupante, entonces más vale prevenir, porque los lineamientos en base a los cuales se negociaron los consejos de salarios son de un país y un mundo que ya no es».

«Esto es una advertencia. Hagamos esto porque después se viene la crisis y es muy difícil actuar. Tengamos flexibilidad en la economía», agregó.

Pero la propuesta no tiene cabida dentro del gobierno. El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Bonomi, dijo anoche a El País que «estamos muy lejos de reconsiderar los salarios en la medida que todo el mundo habla de la crisis pero nadie dice algo concreto».

Dijo que la gremial plantea que «disminuyó la ganancia pero no que dejaron de ganar» por lo que «todavía no se ha llegado a las condiciones para reconsiderar (…) Estamos esperando a que alguien que diga eso traiga una propuesta fundamentada porque hemos recibido dos planteos pero sin ningún fundamento», dijo Bonomi.

PÁNICO. Entre los trabajadores, el dirigente del Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt, Milton Castellanos, criticó que los comerciantes quieran «generar un estado de nerviosismo y pánico cuando no hay ningún indicador comercial que diga que la actividad ha caído».

«Hagamos una encuesta entre los shoppings, las grandes superficies, los comercios. Hay un incremento muy importante en las ventas. Entonces no le encuentro el sentido a salir con viejas recetas asustando fantasmas que no están», dijo Castellanos.

El miércoles la gremial de comerciantes publicó la encuesta trimestral entre comercios y servicios dejando en evidencia un crecimiento anual en las ventas para todos los sectores salvo el caso de los bazares que disminuyeron su negocio en 2,6% respecto de 2007. Castellanos no negó que «algunos sectores están siendo afectados» pero insistió en que «los trabajadores en aquellos sectores o lugares en donde realmente exista una realidad que ponga en juego los puestos de trabajo y salarios porque los precios se hayan disparado estamos dispuestos a conversar, pero así en genérico para todos no».

En tanto, el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo instó ayer a «tomar con pinzas» lo que dice la Cámara de Comercio, porque no es una muestra representativa de lo que los empresarios piensan.

Castillo sostuvo que los representes de las cámaras empresariales «son los que normalmente generan ese tipo de contradicciones internas para quienes dicen representar».

PLANTEOS. El miércoles la Cámara de Comercio y Servicios envió una carta al ministro de Economía, Álvaro García, en la que cuestionan varias medidas tomadas por el gobierno en los últimos meses ya que consideran que han contribuido a agravar el contexto de crisis internacional que existe. Además enumeran una lista de soluciones.

En la misiva -a la que accedió El País- firmada por el presidente Arnaldo Castro y el gerente secretario Claudio Piacenza en representación de más de 14.000 empresas de todo el país realizan un diagnóstico de los impactos de varias iniciativas del gobierno y proponen soluciones bajo la premisa de que se trata de un aporte orientado a «contribuir positivamente».

«El sector privado espera una señal del gobierno que diga voy a suspender estos gastos, voy a rebajar estos impuestos», dijo Benavente en resumen sobre lo que es «el espíritu» de las medidas.

Una de las medidas propuestas fue la «reducción de regulaciones y de impuestos internos en importaciones» y «equiparación con el régimen impositivo de producción nacional».

Esto tuve fuerte oposición de parte del Pit-Cnt. Castillo, dijo ayer: «Yo no sé si lo hicieron en el pleno raciocinio. Si en medio de la crisis de un país le pedimos que produzcan menos, realmente ese individuo no es un representante empresarial o por lo menos no es uruguayo».

Las otras medidas pasan por la reducción de la tasa de interés con el fin de que el crédito a las empresas sea más barato. Sostienen que el incremento de la tasa de interés de referencia de 7,5% a 10% «afectó la competitividad de la economía frente a terceros países», en línea con lo que también critican en la Unión de Exportadores.