Gremio de DGI califica a Alfie de ‘mentiroso’

La Asociación de Funcionarios de Impositiva (AFI) calificó de “mentiroso” al ministro de Economía, Isaac Alfie, por considerar que “distorsiona la realidad” cuando pretende demostrar que los empleados de la Dirección General Impositiva (DGI) perciben sueldos “privilegiados” en la esfera del Estado.
Alfie afirmó el miércoles que un funcionario administrativo promedio de la DGI “gana $ 18.000 por mes”. Agregó que si “pretende ganar $ 32.000 me parece un exceso y una burla para el resto de la población”.

En rechazo a estas declaraciones, la AFI convocó para hoy a una asamblea general, en la que se evaluará el desarrollo de un conflicto que ya cumplió 45 días y que se generó en rechazo a los cambios que introdujo el gobierno a una reglamentación que establece una transformación radical en la DGI.

Según afirmaron ayer a El Observador el presidente y el secretario de AFI, Jorge Leymonié y Nelson Barce, las cifras manejadas por el ministro “son una mentira”.

Leymonié precisó que Alfie arribó a un promedio de $ 18.000 “después de sumar todos los sueldos que se pagaron en la DGI en setiembre, incluyendo los de los directores y encargados de áreas”.

Dijo que el promedio real de los funcionarios administrativos asciende a $ 13.269, “y eso está perfectamente documentado”.

Por su parte, Barce señaló que Alfie “falsea la realidad” cuando afirma que las pretensiones de los administrativos es ganar un sueldo de $ 32.000. Recordó que cuando los servicios técnicos de la DGI elaboraron el proyecto de mejora de gestión de esta repartición –que contó con el respaldo del gremio– “se incluyó un ajuste salarial del orden del 45%” en el marco de un régimen de exclusividad e incompatibilidad de los trabajadores.

Indicó que con ese 45% de ajuste el promedio de salarios ascendería a $ 24.000, “pero luego Alfie realizó modificaciones y estableció un irrisorio incremento de 10% como máximo”.

El secretario de AFI manifestó que de aceptarse las nuevas pautas salariales incluidas en la reglamentación, el ingreso del trabajador corre peligro de “internarse en un proceso de degradación”.

Señaló que “tal como están las cosas poco se puede esperar del gobierno” y dijo que cuando el reglamento llegue a manos del presidente Jorge Batlle “tal vez los trabajadores vamos a tener que pagar por trabajar de forma exclusiva para la DGI”.