Gualeguaychú levanta hoy el piquete; la decisión fue tomada en acalorada asamblea

La decisión fue adoptada en una accidentada asamblea en la que se dividieron tajantamente las posturas entre quienes estaban a favor y en contra de cesar la protesta. Muchos vecinos y ambientalistas se retiraron totalmente disconformes porque consideraron que no se tuvo en cuenta su posición de continuar el bloqueo luego de la masiva marcha de protesta que protagonizaron el domingo y que congregó a unos 100.000 manifestantes.

Incluso algunos de ellos advirtieron que el martes podrían permanecer en la ruta desoyendo la decisión de la controvertida asamblea, que se prolongó por tres horas.

La tensión llegó a un punto en que fuerzas de la Gendarmería debieron interceder entre los dos grupos, de unas 500 personas por lado, para evitar enfrentamientos. Los que reflejaban las opiniones más radicalizadas expresaron su desconfianza en el gobierno y consideraron que incluso un fallo favorable de la Corte Internacional de La Haya, a la que recurrirá Argentina, no impedirá la instalación de las plantas de la finlandesa Botnia y la española ENCE en la ciudad uruguaya de Fray Bentos.

«Hay gente que quiere continuar la protesta», había admitido más temprano el secretario de Turismo de Gualeguaychú, Sebastián Bell, dejando al desnudo las profundas diferencias en el seno de la Asamblea Ciudadana Ambiental que promueve las demandas. Una de las mociones que se presentaron en la agitada convocatoria proponía continuar en la ruta hasta que el gobierno argentino presente la demanda contra Uruguay en la Corte de La Haya, lo que posiblemente se concrete el 4 de mayo. «Nuestros abogados dicen que es incompatible que Argentina se presente en La Haya mientras el puente esté bloqueado», había dicho el intendente de Gualeguaychú, José Irigoyen, previo a la realización de la asamblea que finalmente decidió poner punto final al bloqueo. Al hablar ante los manifestantes, Fabián Moreno, abogado de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, dijo que la presentación argentina en La Haya puede poner en crisis la financiación de las obras de ambas fábricas, que prevén una inversión global de 1.800 millones de dólares, la mayor en la historia uruguaya.