Guerra del agro en Argentina bloquea camiones uruguayos.

CARLOS TAPIA
La guerra del agro en Argentina ya provoca las primeras heridas más allá de las fronteras. Unos 60 camiones uruguayos quedaron trancados por los cortes de ruta este fin de semana.

«Lo que están haciendo los piqueteros argentinos es interrumpir el tránsito de a ratos, pero el viernes dejaron unos 60 camiones uruguayos trancados por seis horas. El problema es que muchos no lograron llegar a la aduana a tiempo y no pudieron cruzar. Tuvieron que esperar hasta el otro día», señaló ayer a El País el gerente de la Intergremial de Transportistas de Carga, Humberto Perrone.

El empresario sostuvo que los cortes perjudican a todo el Mercosur, ya que varios camiones chilenos y brasileños también fueron bloqueados este fin de semana.

El paro del agro, que comenzó a la cero hora del sábado y se extenderá hasta las 24 del viernes, llega después de que el Congreso argentino se negara a discutir una ley, propuesta por la oposición y el campo, para poner fin a las retenciones por las exportaciones de granos que pagan los pequeños productores. El enojo del campo creció el jueves, cuando la presidenta Cristina Fernández anunció un «decreto de Coparticipación» para repartir el 30% de lo que se obtiene por las retenciones con las intendencias del país.

Durante el fin de semana unas 100 rutas fueron cortadas de manera intermitente en toda Argentina, incluidos los pasos fronterizos. Los piquetes comenzaron luego del anuncio de Fernández, antes de que la Mesa de Enlace, que reúne a las entidades del agro del país, resolviera el viernes el paro.

«Cuando arrancó el piquete los camiones estaban en plena operativa. Camiones que iban y que venían de Buenos Aires», sostuvo Perrone.

El empresario explicó que mientras los transportes que iban rumbo a Buenos Aires llegaban atrasados, muchos de los que venían hacia Uruguay quedaron atrapados en la frontera, ya que la aduana no está abierta durante la madrugada.

El empresario manifestó que «es incalculable» las pérdidas que pueden ocasionar estos retrasos. Además del gasto que las empresas tienen sobre el chofer, que hay que pagarle más horas, Perrone cree que habrá que «poner otros camiones para hacer otros viajes».

«Ahora estamos trabajando con una baja muy importante en la actividad, por el tema de la crisis, lo que antes un camión lo hacía en tres días, ahora lo hace en uno, porque al haber menos vehículos la aduana trabaja más rápido. Pero si los camiones no vuelven tendremos que poner a otros para que cubran los servicios», expresó.

El empresario sostiene que los cortes también perjudican al que espera la carga. «Hay gente que aguarda materia prima para hacer determinado ensamblaje o producto. Se debe tener en cuenta que el stock que tienen las empresas uruguayas es muy pequeño. Cualquier atraso en el movimiento de carga provoca demoras en la producción», sostuvo Perrone.

El empresario no descartó que hayan quedado camiones trancados durante todo el fin de semana en la frontera, ya que los domingos la aduana no trabaja.

«Recién mañana (por hoy) vamos a tener datos exactos de lo que está pasando, cuando hagamos una recorrida por las Cámaras Asociadas y pidamos a éstas que se comuniquen con las empresas», dijo Perrone.

Según informó ayer el portal web del diario La Nación de Argentina, cientos de productores permanecían ayer en la ruta 14 en Gualeguaychú, epicentro de la protesta, por donde transita la mayoría de la carga del Mercosur. Algunos camiones eran habilitados a pasar luego de que los piquteros revisaran la carga para comprobar que no se trasladaran granos ni hacienda gorda -que no se pueden comercializar hasta que termine el paro agrario el viernes-.

El gobierno kirchnerista sostuvo este fin de semana que, pese a las protestas, las retenciones no se eliminarán. También cerró la puerta al diálogo mientras perdure el paro del campo. La pelea con el agro, que nació hace ya más de un año, le costó a Fernández una baja de popularidad de más del 50% y una importante sangría de legisladores que se convirtieron en acérrimos opositores. Entre ellos el vicepresidente, Julio Cobos.