Habrá cuatro oferentes en subasta por el aeropuerto

Desde las 11 horas de hoy, al menos cuatro inversores pujarán en subasta por obtener la concesión del aeropuerto de Carrasco. Mientras tres grupos empresariales ya tenían decidido el lunes que ofertarán precios, un cuarto grupo que todavía evaluaba qué hacer, resolvió ayer que también participará en la subasta, informaron fuentes de El País.

El grupo integrado por accionistas argentinos del consorcio Aeropuertos Argentina 2000, por al menos un socio estadounidense, y por SEA, operador del aeropuerto Malpensa de Milán que actúa en doble condición de socio inversor y operador aeroportuario, pujará hoy.

Mientras, en el ámbito bursátil uruguayo existe la convicción de que hoy un operador privado ganará la concesión del aeropuerto de Carrasco, coincidieron fuentes consultadas por El País.

A las 11 horas de hoy, el director de la subasta, Oscar Castro, dará luz verde a la competencia de ofertas entre los inversores interesados. A ambos lados de la mesa donde se ubicará Castro, en el edificio de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM), estarán ubicados varios corredores de bolsa; entre ellos, algunos serán representantes de potenciales inversores, pero mantendrán esa información en reserva.

Cuando la subasta concluya, se cuente hasta tres, y se baje el martillo, el corredor que haya ofrecido el mayor precio se parará, se dirigirá hacia la mesa de Castro, y le informará quién es su cliente. El director de la subasta lo hará público, y de inmediato el corredor deberá entregarle a él un cheque propio por el 20 por ciento del valor ofertado. El resto de los corredores mantendrán en reserva el nombre de sus clientes, aun cuando hayan ofertado en la subasta.

El precio base de la subasta es 15 millones de dólares.

En lo previo, las expectativas son marcadamente diferentes en comparación con la anterior convocatoria de subasta, que se realizó el 25 de junio pasado, y que fue declarada desierta por falta de ofertas.

Aquel día, el trámite fue muy breve; parecía que todos los presentes en el edificio de la BVM sabían cuál sería el desenlace. De hecho, en las horas previas a la subasta tres de los potenciales interesados habían desistido de presentarse, y un cuarto todavía no resolvía qué hacer. Y mientras en el Parlamento los senadores del Encuentro Progresista interrogaban al ministro de Defensa Yamandú Fau, la Cámara de Comercio de la Aeronáutica presentaba al gobierno un proyecto alternativo a la subasta. En paralelo, el propio gobierno dejaba entrever que sabía el destino que tendría ese primer intento de subasta, cuando anunciaba que en caso de no presentarse ofertas, se debería estudiar una flexibilización de las exigencias para el futuro concesionario.

Para la subasta de hoy, en ámbitos bursátiles se comparte la expectativa de que habrá puja de ofertas. Lo mismo sucede en el gobierno.

Por otra parte, según fuentes de los sectores público y privado consultadas por El País, ayer existían al menos tres grupos empresariales que ya tenían decidido participar en la subasta, y un cuarto aún analizaba qué hacer.

Las fuentes sostuvieron que en la subasta de hoy habrá corredores de bolsa en representación de la empresa uruguaya Ramón C. Alvarez —sector construcciones— del fondo de inversiones estadounidense Advent, de un grupo de empresarios uruguayos, españoles y canadienses, y de otro grupo integrado por SEA junto con accionistas argentinos y estadounidenses.

Sus operadores aeroportuarios serán Infraero de Brasil, Aeroplazas de México, YVR del aeropuerto de Vancouver, y SEA de Milán, respectivamente.

De todas formas, no es imprescindible que los inversores lleguen a la subasta con su operador aeroportuario definido. Ese requisito lo deberán cumplir en una siguiente etapa, una vez que se apresten a firmar contrato con el Estado, para la concesión de Carrasco por un total de 30 años.

El Senado se quedó sin tratar el tema

Once minutos después de las 17, el presidente del Senado, Luis Hierro López, se levantó porque el cuerpo no tenía quórum para sesionar. Sólo había cinco senadores en sala. La Cámara Alta estaba convocada para continuar con el tratamiento de la ley de fideicomiso a las 17. Legisladores de la bancada del Frente Amplio habían anunciado que presentarían una moción pidiendo la suspensión de la subasta. Algunos colegas del Partido Nacional habían redactado otra, en términos similares.

Fuentes frenteamplistas consignaron a El País que todo hizo pensar que Hierro declaró cerrada la sesión para que no se planteara el tema del Aeropuerto de Carrasco, un día antes de la subasta. El senador frentista Eleuterio Fernández Huidobro impulsaba la iniciativa, aunque no toda la bancada estaba de acuerdo. Concretamente, no estaba en los planes de Asamblea Uruguay acompañar la moción.

En el nacionalismo, los senadores Jorge Larrañaga y Carlos Garat redactaron una moción que pedía la suspensión para «proceder al estudio de otras alternativas», según señalaba.

El resto de la bancada nacionalista no adelantó una postura a favor de la moción: el senador Francisco Gallinal fundamentó que los legisladores blancos «votaron el instrumento», pero advirtió que el «responsable» es el Poder Ejecutivo. Gallinal recordó que no hubo denuncias concretas y precisó que la idea de la subasta, en su momento, fue del Partido Nacional.