Habrá efectos fiscales ya en 2006

Esta previsión está incluida en la Carta de Intención con el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde se adelanta una «racionalización» en el impuesto a la renta de las empresas, que se divide en el que grava Industria y Comercio y el que tributa el agro.

En el texto se plantean dos etapas para la reforma que comenzará a aplicarse a mediados de 2006. La medida ampliará la base impositiva para hacer más equitativo el peso fiscal incrementando el peso de los impuestos directos sobre los contribuyentes. En esa fase se introducirá el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas y adecuará el «complejo sistema» de exoneraciones y subsidios fiscales, dice el documento remitido al FMI.

En una segunda etapa se irá hacia una «fuerte» reducción del peso de los impuestos indirectos y se eliminará el grupo de pequeños impuestos «distorsivos». Para entrar en esa segunda fase —sostiene el documento— se deberá evaluar los resultados de la primera etapa y si estas medidas son «consistentes con las metas del programa fiscal».

Ayer el ministro de Economía, Danilo Astori, insistió en esa línea al remarcar que la aplicación de la reforma «será gradual».

«Uno de los objetivos es llegar a un número sensiblemente menor de impuestos nacionales, que es muy alto y que complican extraordinariamente la vida de los contribuyentes, pero tiene una escasa capacidad recaudatoria», sostuvo Astori.

Actualmente Uruguay tiene 25 impuestos nacionales, pero nueve de ellos recaudan más del 80% del total de los ingresos estatales.