Hamas ganó las elecciones palestinas

La victoria de Hamas en las elecciones parlamentarias palestinas altera drásticamente el panorama político de Medio Oriente: coloca en el gobierno a una milicia islámica que reclama la destrucción de Israel y probablemente alentará la tendencia del estado judío a actuar unilateralmente.

Asimismo, pone en tela de juicio la política estadounidense de promover la democracia en Medio Oriente. La elección del miércoles fue un acto democrático ejemplar, con escasos trastornos y altísima participación, en el que triunfaron precisamente los que rechazan a Washington.

En una reunión de los principales dirigentes del partido oficialista realizada tras la difusión de los resultados electorales, un prominente funcionario palestino dijo que el Fatah resolvió no unirse a un futuro gobierno de Hamas.

El líder palestino Mahmud Abbas señaló que no formaría parte de un futuro gobierno de Hamas, manifestó un informante.

Abbas fue elegido presidente de la Autoridad Palestina hace un año y conserva su puesto, pero ha dicho que renunciará si no puede seguir adelante con su plan de paz. El gabinete y la legislatura deben aprobar cualquier medida importante que tome, lo cual da a Hamas un peso enorme en el proceso de paz.

Hamas obtuvo 76 de las 132 bancas del parlamento palestino contra 43 de Fatah, anunció la Comisión Electoral Central tras el recuento del 95% de los votos. Las 13 bancas restantes fueron para partidos menores e independientes, tres de ellos respaldados por Hamas.

La cúpula palestina, tomada por sorpresa, se reunió de emergencia para evaluar qué tipo de gobierno palestino saldrá de los comicios, en medio de intensas presiones internacionales para que el Hamas renuncie a la violencia y reconozca el derecho de Israel a existir.

Políticos israelíes de todo el espectro dijeron que no puede haber relaciones con un grupo responsable de decenas de ataques mortíferos contra israelíes y al que Estados Unidos y la Unión Europea consideran una organización terrorista.

El primer ministro palestino Ahmed Qurei y su gabinete renunciaron ayer, antes del anuncio oficial de los resultados.

El dirigente principal de Hamas, Jaled Mashaal, dijo a Abbas que su grupo está dispuesto a conformar una coalición.

Y en una señal de pragmatismo, Mahmud Zahar, dirigente de Hamas, dijo que el grupo extenderá la tregua, que ya lleva un año, si Israel hace lo propio. «Si no, creo que no tendremos otra opción que proteger nuestro pueblo y nuestra tierra», expresó.

Abbas, en tanto, declaró que está comprometido con las negociaciones de paz con Israel y dijo que de inmediato comenzaría las consultas para formar un nuevo gobierno.

El presidente George W. Bush dijo que Estados Unidos no tendrá tratos con dirigentes palestinos que nieguen a Israel el derecho de existir. «Quien tiene como programa de gobierno la destrucción de Israel, no es un interlocutor válido en el proceso de paz, y a nosotros nos interesa la paz», dijo Bush en conferencia de prensa en la Casa Blanca.

Partidarios de Hamas salieron a las calles a festejar. En Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, partidarios de la milicia disparaban sus armas al aire y distribuían golosinas. Otros hacían sonar bocinas y agitaban banderas de Hamas desde sus autos.

Partidarios de los dos partidos principales se enfrentaron en Ramala después que los de Hamas izaron su bandera verde sobre el parlamento. Los dos bandos se arrojaron piedras y rompieron algunas ventanas del parlamento.

FUTURO. La aparente victoria de Hamas «debilitará a quienes consideran, en Israel u otras partes, que tenemos un socio con quien negociar y fortalecerá a quienes piensan lo contrario, o sea que fortalecerá la tendencia a avanzar con mayor unilateralismo o no hacer nada», dijo el analista político Yossi Alpher.

El primer ministro, Ehud Olmert, que está en funciones desde que Ariel Sharon sufrió un derrame el 4 de enero, encabeza las encuestas para las elecciones del 28 de marzo. Pero el resultado obtenido por Hamas podría perjudicar al partido centrista Kadima de Olmert, creado por Sharon en noviembre para tener las manos libres en la búsqueda de un acuerdo de paz.

Si las negociaciones por la paz con Israel podrán seguir adelante dependerá de si Hamas forma gobierno con Fatah y si descarta la ideología violenta que subyace tras las decenas de ataques suicidas a Israel antes de la declaración de un cese de fuego hace un año.