Hamas se opone al plan de Egipto del cese al fuego.

Un responsable israelí y el jefe de los servicios secretos de Egipto mantuvieron una reunión crucial ayer en El Cairo para explorar las modalidades de un alto el fuego en Gaza, aunque la jefatura de Hamas en el exilio es hostil al plan egipcio de salida a la crisis. El consejero político del ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, Amos Gilad, se reunió con Omar Suleiman, jefe de los servicios de inteligencia egipcios y hombre clave de todas las negociaciones delicadas.
El balance de muertos de la ofensiva israelí, que se inició el 27 de diciembre, alcanzó ayer los al menos 768 muertos.

En tanto, cancilleres occidentales y árabes acordaron ayer un borrador de resolución llamando a un inmediato alto el fuego en Gaza, y decidieron someterlo a voto del Consejo de Seguridad, dijo un diplomático palestino.

“Hay un acuerdo aceptando la modificación de los árabes”, dijo a periodistas Ryad Mansour, representante permanente palestino ante la ONU. Mansour se refería a un proyecto de resolución redactado por Gran Bretaña al que los cancilleres árabes propusieron cambios.

Según diplomáticos, la versión modificada del texto “subraya la necesidad de y llama a un alto el fuego inmediato en la franja de Gaza”.

El texto, cuya última versión no fue distribuida a la prensa, incluye probablemente un llamamiento a la retirada inmediata de las fuerzas israelíes de Gaza, un cese de las hostilidades dirigidas contra civiles (lo que incluye los disparos de cohetes de Hamas contra Israel) y la apertura de los puntos de paso hacia Gaza, así como el libre acceso de la ayuda humanitaria para la población.

En el Cairo. Gilad, el consejero del Ministerio de Defensa, regresó a Israel a fines de la tarde de ayer para informar a su gobierno de la reunión. No se ha filtrado a la prensa el contenido del encuentro. Fuentes diplomáticas y algunos medios se refirieron a la posibilidad de una cumbre el domingo en Egipto entre el presidente Hosni Mubarak y el primer ministro israelí Ehud Olmert.

Egipto se ha fijado un plazo máximo de tres días para lograr el fin de las hostilidades con un plan de tres puntos: cese del fuego de duración limitada, apertura de los pasos fronterizos y reconciliación entre los grupos palestinos.

Sin embargo las organizaciones palestinas basadas en Damasco, entre ellas el movimiento islamista Hamas, contra el cual Israel lanzó su ofensiva, anunciaron que ese plan no era “una base válida”.

Esas organizaciones “no ven en la iniciativa franco-egipcia una base válida para encontrar una solución a la crisis”, declaró su portavoz Jaled Abdel-Majid, jefe del Frente de Lucha Palestino. (AFP)