Hay 2,3 millones de celulares y el mercado sigue creciendo

El mercado de la telefonía celular continúa su curva ascendente y ya supera los 2,3 millones de servicios, de acuerdo a la información suministrada a El Observador por las tres compañías que operan en plaza.
Si bien en otras circunstancias esa cifra podría indicar que se está cerca del punto de saturación –en un país que apenas supera los 3,3 millones de habitantes-, los datos de los operadores y la tendencia internacional indican que aún queda mucho terreno por avanzar. Incluso, el avance tecnológico va de la mano de la creación de nuevos servicios que hacen el negocio más dinámico, complejo y redituable.

El gerente de Ancel, Marcelo Erlich, dijo a El Observador que las estimaciones de analistas internacionales indican que “el mercado uruguayo seguirá creciendo durante los próximos años, alcanzando niveles de penetración de telefonía celular cercana al 100%”.

El funcionario aclaró que esto no significa que toda la población vaya a contar con un celular, lo cual es “imposible”, sino que cada vez más usuarios van a contar con más de un celular de acuerdo a sus diferentes usos y, en el caso de usuarios de servicios de transmisión de datos, podrán contar con “un chip para conectividad y otro para su celular”.


El mercado. Ancel celebró este mes haber superado el millón de usuarios, lo que coloca a la compañía estatal como líder del mercado de telefonía celular.

Detrás se sitúa la española Movistar con “más de 900.000 clientes”, de acuerdo a la información suministrada por el encargado de marketing de la compañía, Rodrigo Giménez, seguido por el operador de más reciente instalación en la plaza local, CTI Móvil, con 428.000 usuarios a fines de 2006, de acuerdo al reporte financiero de la empresa, perteneciente al grupo mexicano América Móvil.

El objetivo de Ancel será aumentar en 2007 su base de usuarios en 250.000 nuevos servicios, mientras que el resto de las compañías espera mantener un ritmo sostenido de crecimiento, según indicaron los informantes.


Sigue creciendo. La evolución en 2006 se mantuvo estable en términos porcentuales para Ancel, que creció 67% en la cantidad de usuarios –al igual que en 2005- para cerrar con 948.000 clientes.

CTI Móvil, en cambio, creció a tasas superiores exhibiendo incluso el mayor ratio anual de la compañía en Latinoamérica, con un aumento del 155,1% durante 2006.

La empresa de capitales mexicanos incrementó su base de usuarios de 168.000 a 428.000 en el último año.

Lo que se mantuvo sin modificaciones fue la preferencia de los clientes por los servicios de telefonía prepagos, que se sitúan entre 80% y 90% de la masa global, dependiendo de la compañía.

En el caso de Ancel, el 80% de los clientes prefiere el sistema prepago, lo que permite a la empresa vender más de 1,5 millones de tarjetas mensuales, sostuvo Erlich.

Esto se repite en Movistar, que vende una cifra similar de tarjetas prepagas y cuenta con el 85% de sus servicios bajo el sistema prepago, afirmó Giménez.

En el caso de CTI Móvil, el 90% utiliza el servicio prepago aunque este dato incluye también los mercados de Argentina y Paraguay.

El comportamiento, como es esperable, no es el mismo para un usuario prepago y para uno que utiliza el sistema postpago o contractual. Mientras el gasto promedio de un celular bajo el régimen de contrato alcanza los $800, con impuestos incluidos para un cliente de Ancel, el promedio entre los prepagos -que conforman el grueso de la clientela- se sitúa en $130 mensuales.

Sin tener en cuenta el tipo de servicio, cada cliente de la telefónica estatal recibe en su móvil un promedio mensual de 30 minutos de llamadas y origina otros 40 minutos, al tiempo que recibe unos 145 mensajes de texto (SMS).

Esta cifra corresponde al mes de enero, donde el tráfico total de SMS fue de 145 millones para Ancel, y de 140 para Movistar, de acuerdo a la imformación proporcionada por las dos compañías. En este último caso, el 25% de los SMS fueron intercambiados con terminales de otras compañias

Las diferencias de utilización por el tipo de servicio –prepago o contractual- en el uso de minutos de voz, no se repite en la mensajería de texto donde el tráfico se equilibra, explicó Erlich.