Hay 4.000 evacuados por las lluvias

La altura del río Olimar en Treinta y Tres se estima por encima de los 10 metros, largamente la mayor de la historia. En el barrio Nelsa Gómez, que tiene una población de 1.500 personas, todas las viviendas quedaron bajo agua. Las precipitaciones acumuladas desde el viernes, tanto del arroyo Yerbal como del río Olimar, superan los 400 milímetros, y en algunos lugares se empiezan a registrar cifras inéditas que se aproximan a los 500.

Las poblaciones rurales del departamento, como Villa Passano y Arrozal Treinta y Tres, quedaron aisladas. Hubo que usar un helicóptero para evacuar a sus habitantes. Por radio también se pidieron lanchas y botes para seguir sacando gente de sus casas, así como llevar ropa y víveres.

Se estima que 2.000 personas están fuera de sus casas.

Al drama de los evacuados se sumó el problema del agua potable. Dos de las tres bombas que se usan para el suministro -tanto en la capital como en los alrededores, unas 40.000 personas- fueron apagadas debido a las inundaciones: quedaron bajo agua. Anoche se preveía que en el correr de esta madrugada se suspendiera el abastecimiento.

OSE envió tres camiones cisterna (de 30.000 litros cada uno) para llenar los tanques de reserva.

El Ingeniero Ariel Dellepiane, técnico de OSE, solicitó públicamente a la población economizar el uso del agua potable y llenar baldes ante la inminencia que la inundación alcanzara a los equipos eléctricos de bombeo. También hubo problemas puntuales con el agua potable en Melo y Durazno. Allí los cortes de energía eléctrica ocasionaron problemas en el bombeo.

Fuentes de UTE dijeron que el servicio fue normal en zonas urbanas, aunque hubo problemas en zonas rurales. En Treinta y Tres había 200 llamadas pendientes; lo mismo en Colonia, Salto y Artigas. «Hay caminos cortados, imposibles de transitar, que no nos permiten reponer los servicios», dijeron.

La región Centro Sur del país fue la más afectada. Los rostros de los duraznenses lo decían todo. En Cerro Largo, Florida y Soriano se vivió (y se vive) una difícil situación.

En Tacuarembó hubo dos muertos el sábado. Madre e hijo se ahogaron en una camioneta arrastrada por una cañada.

durazno. La crecida del río Yi sorprendió a los duraznenses. El río se volvió impredecible, más aún en la madrugada de domingo, cuando arrasó zonas a las antes nunca había llegado. Se cree que hay más de 1.500 evacuados por las autoridades y entre 300 y 450 autoevacuados.

Ayer el Yi continuaba creciendo y habrá de superar los 12 metros. La población habla de la mayor creciente de los últimos tiempos, superando a la de 1999, una de las más recordadas de la historia.

«Como esta vez hacía tiempo que no veíamos», dijo el intendente Carmelo Vidalín, que recorrió los barrios más afectados en el departamento.

La emergencia no sólo es en la capital departamental. También en otras localidades como Sarandí del Yi, donde unas 80 personas fueron evacuadas.

Ante la situación, los duraznenses también colaboraron de manera desinteresada. Michel Tomasco se subió a su camioneta y recorrió distintos barrios de la capital. Se pasó toda la mañana trasladando a los vecinos y sus pertenencias a lugares más seguros. «Estamos dándole una mano a la gente de acá, que lo necesita», dijo.

Otros hicieron lo mismo que él en otros barrios. Ayer mucha gente permanecía en los techos de sus casas junto a sus pertenencias de mayor valor. También había personas con el agua hasta la cintura que se resistían a dejar sus hogares, esperando la bajante.

Los siete camiones que la Intendencia de Durazno, la jefatura y el gobierno de Flores pusieron a disposición no daban abasto trasladando gente y retornando minutos después a sacar más familias. Las pérdidas materiales son importantes: heladeras, armarios, cocinas y otros electrodomésticos fueron alcanzados por el río Yí durante la madrugada del domingo, cuando la gente dormía.

soriano. Las torrenciales lluvias que cayeron en la cuenca del río Negro originaron que la represa de Palmar haya evacuado unos 9.000 metros cúbicos de agua sin turbinar, lo que producirá que desde hoy en la madrugada el río frente a Mercedes llegue a los 9 metros.

El intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, convocó ayer a una reunión de emergencia para coordinar la tarea de evacuación a unas 100 personas. El jerarca dijo a El País que «la gente tiene que tomar conciencia, dejar con tiempo sus viviendas porque ya esta noche (la de ayer) es posible que la altura del río esté ubicada en los 9 metros» aproximadamente.

Ayer había 25 personas evacuadas que fueron trasladadas al estadio Luis Koster.

Para las evacuaciones la Intendencia dispuso de 9 camiones y 9 cuadrillas. Además del estadio se prevé el uso del Velódromo Municipal.

En el departamento de Cerro Largo, en tanto, la localidad de Río Branco es la más afectada por las lluvias, dijo a El País el intendente Ambrosio Barreiro. Allí hay 290 evacuados: 90 están instalados en el gimnasio municipal de la ciudad y 200 son autoevacuados instalados en casas de familia.

El sábado, en Melo había 27 evacuados, cifra que descendió ayer a 12. Ese día los free shop estuvieron cerrados porque el agua del río Yaguarón alcanzó la calle principal.

florida. En la noche del sábado comenzaron las primeras evacuaciones en el departamento de Florida. Hasta la noche de ayer había 54 personas alojadas en el salón comunal del barrio Prado Español; 29 eran menores de edad.

Se trata de unas 12 familias que viven en la zona conocida como La Calera y dos personas de La Macana, un pequeño caserío situado a pocos kilómetros de la zona urbana de la ciudad capital. Es el mismo grupo de personas que en menos de tres meses fue evacuada en tres oportunidades como consecuencia de la creciente del río Santa Lucía Chico.

«Hacía muchos años que no sucedía esto de tener que salir tres veces en tan poco tiempo», recordó Víctor, de 47 años, uno de los afectados.

Las enormes carencias a las que se enfrenta diariamente este grupo de personas, ha sido en parte mitigada gracias a la solidaridad de los floridenses y de otras personas e instituciones del resto del país, que luego del anterior temporal les hicieron llegar ropa, colchones y hasta algunos muebles, dijo Aníbal Rondeau, director de Promoción Social de la Intendencia de Florida. La mayoría de los evacuados vive en casas precarias, de las cuales la mayor parte son de chapas oxidadas y muy pocas de material.

La creciente del río Santa Lucía Chico cortó varios puentes, pasos y caminos vecinales en Florida, entre los cuales se destacan los accesos secundarios a la ciudad de Florida por el Paso Viejo y La Calzada.

Además, hay 30 evacuados en Paso de los Toros. (Producción: D. Friedmann, F. Iglesias, M. Lima, F. Narancio, H. Ramírez, M. Rivero y V. Rodríguez).