Hermetismo en torno a liberación de rehenes

El gobierno venezolano mantenía ayer un estricto hermetismo acerca de la eventual liberación de tres rehenes de las guerrillas colombianas, entre ellos un niño nacido en cautiverio, mientras desde Bogotá los familiares multiplicaron sus mensajes a cautivos y captores.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, luego de una semana de gira en Uruguay y Cuba, llegó a Caracas la madrugada de ayer para afinar detalles del plan para recibir a los liberados en lo que calificó como una “operación delicada”.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron el martes haber ordenado la liberación de Clara Rojas (compañera de fórmula presidencial de Ingrid Betancourt, con quien está secuestrada desde hace casi seis años), su hijo nacido en cautiverio y la ex congresista Consuelo González, rehén desde 2001.

Las FARC dijeron que los rehenes serían entregados a Chávez o a quien él designara. El anuncio provocó conmoción y el mandatario venezolano calificó la noticia como un excelente regalo de Navidad para los familiares.

Sin embargo, la senadora colombiana Piedad Córdoba dijo en Caracas que la liberación podría retrasarse por la persistencia de operativos de las tropas de Bogotá.

“Hay muchos operativos en el país (Colombia), no los van a suspender y puede dar lugar a que de pronto se pueda atrasar (la liberación)”, dijo la senadora quien junto a Chávez oficiaron de mediadores para un canje humanitario en Colombia, en una labor que fue suspendida por el presidente Alvaro Uribe a mediados de noviembre.

El gobierno colombiano rechazó tajantemente estas declaraciones. “No hay ningún tipo de operación militar orientada a impedir que los secuestrados sean puestos en libertad”, dijo el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo.

Las Fuerzas Armadas y Policía de Colombia realizan en forma continua operaciones militares contra los grupos insurgentes que operan en varios sectores del país. El gobierno en ningún momento informó sobre una eventual orden de alto el fuego.

En Venezuela, la zona fronteriza se mantenía sin mayor despliegue militar ayer.

En Bogotá cientos de familiares de secuestrados de la guerrilla cumplieron una madrugada de vigilia ayer desde el centro histórico, transmitida por radio para que fuese escuchada por los rehenes.

Entre los asistentes al acto estuvieron las hijas de la ex congresista Consuelo González.

Fuentes cercanas al gobierno venezolano señalaron que la liberación podría ocurrir en la zona de la frontera entre ambos países y que probablemente los rehenes serían recibidos por un emisario de Chávez que los trasladaría a Caracas.

Los rehenes a ser liberados forman parte del grupo de 45 secuestrados que las FARC quiere intercambiar por unos 500 guerrilleros presos. Entre los canjeables figuran la franco-colombiana Betancourt, tres estadounidenses contratistas del departamento de Estado, así como decenas de policías, militares y políticos. (AFP)