Holanda golpea en el piso a la Constitución europea

LA HAYA.
EFE, AP, AFP y EL PAIS DE MADRID.

Los holandeses rechazaron ayer por abrumadora mayoría la propuesta de constitución para la Unión Europea, en lo que podría ser el revés definitivo para el documento. Son ya dos de los seis países fundadores de la UE los que expresaron su negativa sobre la carta magna, que el domingo fue rechazada también en Francia.

El 61,8% de los votantes optó por el No, una cifra que, por su magnitud, ha sorprendido a todos los analistas al igual que la elevada participación registrada en la consulta, un 63,4%.

El primer ministro holandés, el democristiano Jan-Peter Balkenende, reconoció rápidamente la derrota del Sí, en una comparecencia ante los periodistas.

“Estoy decepcionado, no estoy contento con el resultado porque el Gabinete abogaba por el ‘sí’”, declaró el primer ministro, que aseguró que “la señal es inequívoca y la respetaremos”.

La aclaracion cuenta, porque el referéndum tenía carácter consultivo y en las cámaras el apoyo a la Constitución contaba con una amplia mayoría. De cualquier modo, todas las fuerzas políticas se habían comprometido a respetar su resultado si el nivel de participación resultaba elevado. Eso es lo que pasó.

En Bruselas, el presidente en ejercicio de la Unión Europea, el primer ministro luxemburgués Jean-Claude Juncker, instó a todos los países a que prosigan el proceso de ratificación de la Constitución europea. A su llamamiento se unieron, en una rueda de prensa conjunta, los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Parlamento Europeo, Josep Borrell, quienes suscribieron una declaración común.

CONSECUENCIAS. “La Constitución sufre ya una muerte cerebral, pero nadie quiere desenchufarla”, decía anoche un diplomático francés.

El golpe mortal ya lo recibió la carta magna con el rechazo francés del domingo, pero lo ocurrido ayer en Holanda es una prueba de que el temido “efecto dominó” puede causar estragos, y los líderes se aprestan a poner vendas sin tener sobre la mesa ningún Plan B común. De ahí la tentación de algún gobierno de reaccionar por su cuenta.

El primer ministro británico, Tony Blair, tiene previsto anunciar el lunes si mantiene o no el referéndum para el año que viene. En caso de anularlo, se podría producir otro “efecto dominó” en Dinamarca o Irlanda, lo que originaría un fiasco añadido al caos actual. En una carta enviada por Jacques Chirac a los demás jefes de Estado y Gobierno, el presidente francés abunda en la tendencia a tomarse un respiro. En un tono en el que parece disculparse ante los demás socios por el “mayoritario” rechazo a la Constitución pactada, Chirac dice ser consciente “de las consecuencias que esta situación entraña” para la UE. Y aunque recuerda que ya son nueve los países que han ratificado el texto y que ahora les corresponde pronunciarse al resto, añade: “Convendrá tomarse el tiempo necesario paras analizar bien las consecuencias. Es una reflexión que debemos iniciar en el Consejo Europeo del 16 y 17”. Es decir, no antes.

En un sentido similar se expresaban ayer varias autoridades europeas.

Y es que al No holandés se suman ya otros nubarrones en el horizonte. Como el cambio en la intención del voto en Luxemburgo, el siguiente país en celebrar un referéndum convocado para el mes que viene, donde el No viene creciendo rápidamente.

Los 25 intentarán dentro de dos semanas buscar la salida en este callejón. Su pacto tendrá que ser gestionado por Blair, el líder del país menos europeísta de la UE, quien presidirá el club a partir del 1 de julio. Mientras, el euro seguía cayendo ayer lentamente frente al dólar y fijaba su valor más bajo en los últimos ocho meses.