Iglesias planteó necesidad de políticas activas ante la crisis.

Si bien, América Latina está en una mejor posición para enfrentar la crisis financiera internacional, deberá prepararse para defender tanto al sistema financiero como al sector productivo y evitar a toda costa que se caigan las líneas de crédito frente a una coyuntura adversa que “puede durar muchos años más”.
En el marco de la Ronda Uruguay 2009, el titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias, señaló que la actual coyuntura obliga a los gobiernos a emprender “un activismo particular” que les permita adelantarse respecto a los efectos de la crisis y para ello, recomendó “revitalizar los bancos de desarrollo, como el BROU (Banco República)”, para “evitar que se caiga el crédito” tanto a las empresas como a los consumidores. Iglesias sostuvo que “en este momento, el gasto público tiene un papel fundamental”, principalmente en materia de inversión en infraestructura, que genere trabajo y haga frente a la caída de la demanda laboral como consecuencia de la crisis.

Nuevo orden mundial. Según Iglesias, la crisis financiera terminó con “la autorregulación en el mundo” y liberó el camino hacia la construcción de “una nueva arquitectura financiera internacional” que incluya la reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) “para darle características de un verdadero banco central mundial”.

“El FMI ha quedado chiquito a la hora de movilizar recursos” señaló el reconocido economista, con un nivel de reservas de

US$ 250.000 millones, cuando el plan de salvataje estadounidense involucró US$ 700.000 millones y el europeo, US$ 500.000 millones.

Iglesias enfatizó la necesidad de que el organismo conceda “líneas de crédito sin condicionalidad” y se convierta en “un gran fondo de reservas” que genere mecanismos de alerta frente a la creación de nuevas burbujas en los mercados financieros.

Mejor preparados. Según Iglesias, Uruguay es de los países donde la confianza se ubica en los niveles más altos de América Latina. “El país tiene condiciones para salir adelante, sin duda alguna”, señaló, “pero debemos tener cuidado y proteger esto que hemos venido formando en el país”.

Por su parte, el ministro de Economía, Álvaro García, señaló que a diferencia de otros países, “Uruguay no ha tenido necesidad de tomar decisiones apresuradas e inmediatas” no sólo en lo relativo a su sistema financiero sino también al pago de deuda.

Al mismo tiempo, aseguró que la caída en el precio de las commodities, si bien afectó a varios sectores de actividad, generó una mejora relativa de los términos de intercambio, debido al peso que tiene el petróleo en las importaciones locales. Según el ministro, el mantenimiento de la competitividad “es uno de los principales objetos de cuidado” de la política económica. “Estamos trabajando para esta misma semana hacer una proyección de nuestros números para 2009 y las medidas que entendemos, se deben tomar en este contexto, atendiendo el punto comercial y de actividad”, concluyó.