IMM: por cada supermercado que abre, cierran 29 comercios.

ESCRIBE
Martín Natalevich

DESDE hace un par de décadas Montevideo ha sufrido una serie de transformaciones que se pueden apreciar en su rasgo más visible: la fisonomía de la urbe, pero que también conllevan cambios económicos y sociales.
En algunas zonas la mutación más notable se evidencia por la desaparición del típico almacén de barrio. Un estudio de la Unidad Estadística de la IMM, a pedido de la Comisión Departamental de Protección de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, develó que por cada supermercado que se abre, hay 19 almacenes y 10 salones-kioscos que bajan la persiana. La población afectada es de entre 46 y 64 personas; un promedio de ocupación de entre 1,6 y 2,2 personas por comercio.
Sin embargo, el balance entre la instalación de las grandes superficies comerciales y la desaparición de las otras formas de comercio suelen tener «saldos netos favorables para los emprendimientos», dijo el miembro de la comisión asesora de la IMM, Gustavo Lancibidad, a Ultimas Noticias.

MÁS EMPLEO
En el caso particular del nuevo local que abrirá la cadena Disco, en Avenida Italia esquina Magariños Cervantes (el último proyecto examinado por la Comisión), el saldo de fuentes laborales a favor del emprendimiento es de más de 200 puestos directos y más de 300 incluyendo los puestos de trabajo creados por tercerización de servicios.
No obstante, hay excepciones. El comportamiento de las panaderías es diferente al resto de los comercios dado que no son alteradas por la aparición de supermercados.. Es decir: no tienden a desaparecer.
En el informe de la Unidad Estadística -que obtuvo Ultimas Notícias se hipotetizacon la posibilidad dé que esto se deba a la condición de «comercios especializados» que tienen las panaderías. Pero para confirmar esta suposición aclara que es necesario profundizar el análisis mediante el estudio de otros comercios especializados como carnicerías o puestos de venta de frutas y hortalizas.
En tanto, datos del Servicio de Regulación Alimentaria de la IMM, que cita el informe de la Comisión, revelan que «hay un cierto número de almacenes que se reconvierten en otros formatos». De hecho, el 20% de los almacenes que cierran vuelven a abrir bajo otras formas de comercios minoristas alimentario: autoservicios, verdulerías y rotiserías, entre otros.

CAÍDA

La caída de los comercios tradicionales y de los kioscos y salones es cada vez mis pronunciada, según señala el informe de la Unidad Estadística. Veinte años atrás existían en Montevideo 3.790 comercios tradicionales. En la actualidad hay 1.766 locales, una reducción mayor del 50%.
A su vez, agrega que este tipo de comercio presenta «mayor flexibilidad» que los supermercados dado que no representan grandes inversiones. Tienen un comportamiento anticíclico: crecen en periodos de crisis (como pasó en el período 2002-2004 con un aumento anual del 6,7% de los tradicionales y un 8,6% de los kioscos y salones) y caen en años de auge económico (como sucedió en los últimos cuatro años con un decrecimiento del 1,2% y 3,0% respectivamente).
Por su parte, los autoservicios y supermercados presentan un comportamiento «más suavizado» ya que en general requieren de inversiones importantes. El número de grandes superficies en los últimos veinte años, en la capital, prácticamente se triplicó: pasó de 45 a 132. Poseen un comportamiento procíclico; durante el período 2002-2004 los supermercados sufrieron un descenso 7,3% de la variación anual.
A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los comercios minoristas, cuando aumenta el número de supermercados también lo hace el de autoservicios. Más aún es el único comercio, a excepción de las grandes superficies, que creció en las últimas dos décadas con un aumento en el número de locales del orden del 700%.