Incertidumbre económica en tiempos electorales

La CNCS entiende que, a pesar de repetir incansablemente a lo largo de su historia que al país no le sirve el incremento de gastos que se desprende del ciclo electoral, no debemos perder las esperanzas, ya que cada año que transcurre cierra más los caminos y da menos margen al gobierno de turno para realizar este tipo de concesiones, pues nuestro presupuesto es acotado y un porcentaje elevado ya está asignado.

El 2004 es un año en el que los pronósticos son favorables, en el que nuestra economía se está recomponiendo del período durísimo de crisis que le tocó vivir, y del que los empresarios del sector comercio y servicios podemos dar muy buena cuenta.

Los resultados macroeconómicos son auspiciosos entre los que se espera un crecimiento del PBI del orden del 9%, con una recaudación también al alza, que aseguran superávit primario, elementos todos que incrementan las probabilidades de laxitud del gasto. No nos dejemos pues, tentar por estos buenos resultados fiscales que pueden ser transitorios. El contexto internacional también aporta una cuota de incertidumbre que lleva a la necesidad de ser cada vez más cautelosos con el gasto.

Por ello, la CNCS desea enfatizar, una vez más, que el comportamiento fiscal resulta ser clave para explicar el desempeño del país no sólo este año sino en los venideros.

Desde nuestro punto de vista se requiere de una actitud fiscal prudente que elimine el comportamiento habitual de gastar más cada vez que se recauda más, y por el contrario, esta Cámara propone seguir profundizando en la reducción por cantidades del gasto público.

La crisis nos enseñó que debemos tener un fondo de reserva que nos de margen de acción en épocas de crisis y para ello deberíamos contar con un superávit primario de al menos 4 puntos del PBI por varios años.

Deseamos saber:

  • Si a los efectos de la sustentabilidad se tendrá como política obtener un superávit fiscal en el entorno de los 4 puntos del PBI
  • Qué tipo de gastos rezagados son los que se van a recuperar, y a la vez, qué tipo de gastos se contendrán o eliminarán
  • Si se reducirán impuestos nocivos como el IRP que respondieron a una emergencia de crisis y nacieron siendo transitorios
  • Si se tratará de volver a la neutralidad fiscal no discriminando entre sectores económicos como hasta ahora

Estas simples preguntas deberían responderlas todos los candidatos a la Presidencia a los efectos de minimizar la incertidumbre .