Indicadores dan cuenta del deterioro de la economía.

POR LEONARDO DIESTE DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Los datos económicos conocidos en los últimos días evidenciaron que Uruguay no solo recibirá los embates de la crisis mundial, sino que además los mismos tendrán un alcance mayor al proyectado originalmente, tanto por el gobierno como por analistas independientes, según las opiniones recogidas por El Observador.
La semana pasada se conoció que las cifras correspondientes a las exportaciones uruguayas de febrero aceleraron su reducción en relación a igual mes del año anterior, y de esta forma, las ventas al exterior completaron cuatro meses consecutivos de caídas.

Asimismo, la importaciones sufrieron una contracción en enero –después de dos años de aumentos ininterrumpidos– e incrementaron el porcentaje de caída en febrero, lo que refleja el creciente deterioro de la demanda interna.

Por otra parte, el déficit fiscal ha ido desmejorando en los últimos meses, lo que impediría que el gobierno tome medidas fiscales “agresivas” tendientes a apoyar a los sectores en problemas. Máxime teniendo en cuenta que el ministro de Economía, Álvaro García, ha manifestado que el gobierno buscará mantener el equilibrio fiscal. “No se está en condiciones de realizar políticas anticrisis agresivas”, aunque se podrían evaluar nuevas ayudas sectoriales, dijo a El Observador la semana pasada.

Además, la producción industrial exhibió signos de desaceleración en el último trimestre del año pasado –medida a través del Índice de Volumen Físico Industrial (IVF) , que publica el Instituto Nacional de Estadística–, al aumentar 3,1% en relación a igual período de 2007, frente al 11,3% del tercer trimestre y 27,5% del segundo.

Otra señal de desaceleración provino de la evolución del crédito. Los préstamos otorgados a las familias para financiar el consumo cayeron 9,3% en enero frente a igual mes del año anterior, según datos difundidos por el Banco Central (BCU). A su vez, los nuevos créditos concedidos a la industria manufacturera se redujeron 8,4% en enero en relación al primer mes de 2008. Por otra parte, el índice líder de Ceres cayó en diciembre 1,6%, completando tres meses seguidos de caída, lo que estaría indicando que la economía podría entrar en recesión en el primer o segundo trimestre de 2009.

Comercio exterior. Las exportaciones cayeron 20,2% en febrero frente a igual mes del año 2008, según datos divulgados por el Instituto Uruguay XXI. De esta forma, las ventas en el exterior en el segundo mes del año aceleraron su descenso con relación a los tres meses anteriores, que también habían registrado un crecimiento negativo.

En tanto, las importaciones en febrero disminuyeron 19,64%, mientras que en enero las compras en el exterior se habían contraído 17,7%, también, según datos del Instituto Uruguay XXI, que no contemplan las adquisiciones de petróleo y de energía eléctrica.

“El sector externo es el que primero esta asimilando los impactos de la crisis, impacto que por otra parte era notorio que iba a venir con cierto grado de rezago”, señaló Ramón Pampín, de PricewaterhouseCoopers, a El Observador.

El especialista sostuvo que a los inconvenientes que generados por la crisis en la actividad comercial, se agrega “la exacerbación” de las medidas proteccionistas que está trayendo aparejada. Pampín indicó que las proyecciones de crecimiento de la economía uruguaya para 2009 por tanto, fueron revisadas a la baja por PricewaterhouseCoopers, en relación a las estimaciones divulgadas en noviembre, pasando de 3,5% a 1,5%.

Por su parte, Marcelo Sibille, de KPMG, expresó que la crisis “no está impactando por encima de lo esperado” en las exportaciones, teniendo en cuenta que se está “en un contexto externo con el menor crecimiento global desde la posguerra, con recesión en las economías desarrolladas, con resurgimiento de medidas proteccionistas”.

Sibille también confirmó que las proyecciones de KPMG de aumento de la actividad para este año fueron revisadas a la baja en relación a las efectuadas sobre fines de 2008, desde 3,8% a un pronóstico ubicado entre 2,5% y 3%.

Por otro lado, Tamara Schandy, de Deloitte, manifestó que esa consultora corrigió a la baja de 2,3% a 0% los pronósticos de crecimiento para 2009, pero indicó que para realizar ese cambio pesaron más los datos negativos de la economía a nivel global y regional de los últimos meses, que las cifras de exportaciones uruguayas.

Sin embargo, la proyección de crecimiento del Ministerio de Economía se mantiene estable en 3% de crecimiento para 2009, aunque García dijo a El Observador que se esperará a tener la información del cierre de 2008 –los datos serán publicados el 24 de marzo– para evaluar una eventual corrección.

Números rojos. En tanto, el déficit fiscal de las cuentas públicas ha ido mostrando señales de mayor deterioro en los últimos tres meses, lo que dificulta la posibilidades de tomar mediadas de combate a la crisis por parte del gobierno. Las proyecciones oficiales proyectan que al terminar el año el rojo de las cuentas públicas se ubique en 1% del Producto Bruto Interno (PBI). En los doce meses cerrados a enero, la diferencia entre ingresos y egresos a las arcas del Estado se ubicó en 1,6% del PBI.

El martes pasado la autoridades recibieron con entusiasmo el dato de variación del IPC correspondiente a febrero, que arrojó un descenso de 0,27% de los precios, y alejó la posibilidad de que la inflación anualizada alcance los dos dígitos. Esta situación podría llevara a que la autoridad monetaria –en la medida que la inflación se desacelere en los próximos meses– flexibilice la política monetaria, luego de la profundización del sesgo contractivo resuelto en enero, al aumentar la tasa de interés de referencia de 7,75% a 10%. En tanto, esa decisión no sería inmediata y por lo tanto no se tomaría en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central (Copom) a realizarse el 18 de marzo. Esa es, al menos, la postura que defiende el ministro de Economía, según declaró a El Observador.