Indigencia bajó en 2006 a niveles previos a la crisis

En 2006 la indigencia cayó a 1,65% desde el 3,43% del año anterior representando una baja de 52% entre ambos períodos. La pobreza pasó de 29,2% en 2005 a 25,2% el año pasado, cayendo así un 13,7% entre los dos años. En el segundo semestre de 2006 la indigencia llegó a 1,36% llegando casi al mismo nivel previo a la crisis. En 2001 fue de 1,32%. Los datos fueron divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en su «Estudio de la Pobreza en el Uruguay 2001-2006».

A diferencia de 2005 el año pasado sí hubo una fuerte incidencia del denominado Ingreso Ciudadano que se da a las familias más pobres dentro del Plan de Emergencia (Panes) en la situación de indigencia.

En el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) se dijo a El País que en 2005 la cobertura de esta transferencia era menor por lo que no se vio reflejado en la encuesta del INE. Según estimaciones internas el Ingreso Ciudadano podría haber explicado cerca del 40% en la reducción de cada punto de indigencia. Como no habrá variaciones respecto a este tipo de transferencias en 2007 es suponer que no habrá un efecto por este factor este año.

Lo que sí puede darse son efectos por mayor empleo y otros factores. Ya el año pasado 10.000 familias salieron del Panes por haber encontrado empleo según los registros oficiales. En 2008 se pasará del Plan de Emergencia al Plan de Equidad. Con esta cambio no se dará más el Ingreso Ciudadano. Eso se compensará por una mejora en el nivel de asignaciones familiares que todavía no está definida y que se sabrá cuando se apruebe el Proyecto de Rendición de Cuentas.

Si bien se espera que la transferencia por asignaciones sea menor a la del Ingreso Ciudadano eso se compensará por programas de subsidio estatal para la contratación de personas pobres al que se sumarán otras ayudas no monetarias, dijeron en Desarrollo Social.

Pese al menor nivel de pobreza actual -aproximadamente afectaría a un cuarto de la población-, la incidencia de la misma se ubica aún en guarismos muy superiores a los registrados en los años anteriores a la última crisis económica.

A pesar de la fuerte reactivación económica -el PIB en términos reales de 2006 es superior al de 1998, el año de mayor actividad antes de la crisis- la pobreza está bien por encima que antes de la crisis. Fuentes del INE dijeron a El País que el efecto del crecimiento «no se da inmediatamente» sobre el nivel de pobreza. «Hay una inercia muy grande por lo que cabe esperar que el crecimiento registrado hasta ahora siga teniendo efecto a la baja en la pobreza en los próximos años, aunque la suba de la actividad económica vaya moderándose».

proceso. De acuerdo a la medición que utiliza el INE desde 2002 -una de las tres definiciones utilizadas en el informe-el porcentaje de personas pobres en nuestro país -para localidades de 5.000 o más habitantes- aumentó considerablemente entre 2001 y 2004, pasando de 18,8% al 31,9% del total. Posteriormente, se dio un proceso de disminución de la misma, cuando el porcentaje de pobres bajó a 29,2% del total en 2005, y a 25,2% el año pasado. De esta forma se mantiene un 34,1% por encima de 2001, antes de la crisis.

Según el INE, entre las razones de esta evolución hay que destacar el crecimiento del empleo y del nivel de actividad en general. Respecto a la mejoras de los ingresos, el informe destacó la importancia de la instauración de los Consejos de Salarios, la suba del salario mínimo y la aplicación del Panes.

La caída de la pobreza fue mayor en el interior del país que en Montevideo y se constató que la incidencia de la pobreza es decreciente con el nivel de edad. En 2006, casi la mitad (46,4%) de los niños menores de seis años eran pobres en nuestro país, mientras que únicamente el 7,2% de las personas con 65 años o más, padecían ese problema.

Justamente la mayor reducción de la pobreza en el período de estudio se logró entre ese grupo de edad, es decir en los adultos mayores

Respecto al sexo de los jefes de hogar, la muestra reveló que la incidencia de la pobreza es mayor en hogares con jefatura masculina.

Indigencia. La cantidad de indigentes -o sea, cuando el ingreso de la persona es inferior al valor de la canasta básica de alimentos- tuvo una evolución similar a la pobreza. Entre 2001 y 2004, la proporción de personas en pobreza extrema creció de 1,32% del total a 3,92%, y después bajó a 1,65% del total el año pasado.

La pobreza extrema era mayor en Montevideo (2,4%) que en el Interior (1%) el año pasado, zona donde el porcentaje es inferior al que existía antes de la crisis.