Industria paga a los ganaderos entre 4,5% y 7% más el kilo de bovino.

A los incrementos estacionales, se sumó el impacto de productores que retacean materia prima a la faena buscando mejorar el engorde.

La baja faena semanal de cabezas de ganado fue la primera explicación esgrimida para explicar las subas de 10% y 11% en los precios de la carne bovina, en cualquiera de sus cortes.

El consignatario de ganado Alejandro Zambrano explicó a Ultimas Noticias que las actuales cifras de faena semanal rondan en las 34.000 reses, una cantidad que indicaría un leve rezago respecto de las cifras tradicionales de estas épocas.

«A esta altura del año tendrían que faenarse unas 40.000 cabezas semanales, pero hay que considerar que ésta fue una semana corta, debido a los feriados, y un día menos de faena altera muchísimo la cuenta», aseguró a Ultimas Noticias el presidente de la Federación Rural, Octacilio Echenagusía.

«Habrá que ver lo que sucede la semana próxima, cuando se restaure la totalidad de los días de faena, para evaluar si la faena semanal está demasiado chica», agregó.

El gremialista sostuvo que hay dos razones importantes para que la oferta bovina a la industria sea baja.

«Primero que nada, es un hecho que hay muy poco ganado terminado, y en consecuencia los productores los retienen para mejorar su peso y, de ese modo, ganar más kilos a la hora de la faena», sostuvo.

Agregó que también hay otras conductas que explican la falta de ganado. «La otra razón importante que explica la baja oferta, es la actitud de aquellos productores que tienen capacidad de engordar ganado, debido a que tienen buenas pasturas a su disposición, y entonces esperan a que se mejore el precio para vender», señaló.

«Es natural que esto suceda de esta forma, ya que se viene de una época mala, donde la falta de kilos jugó en contra del productor», explicó.

Sin embargo, el gremialista destacó que el límite está en las necesidades. «Pero lo cierto es que cuando hay falta de liquidez, el productor no tiene posibilidad alguna de realizar una especulación de ese tipo, ya que para los productores la faena significa hacer caja», sostuvo.

Precios en la industria
Como es natural, la escasez de ganado para faenar termina por alterar el equilibrio de los precios que la industria paga a los productores.

«En las últimas semanas, el peso que la industria paga en segunda balanza pasó de los U$S 2,20 a U$S 2,30», aseguró Zambrano. El consignatario afirmó, además, que la entrada a planta de los animales es «fluida», indicando que no advierte una baja sensible en la oferta.

Distinta fue la opinión de otros consignatarios sobre los precios registrados en la industria en las últimas semanas.

«Hoy el ganado se está pagando a U$S 2,30 en segunda balanza, cuando semanas atrás el mismo peso se pagaba U$S 2,15», aseveró a Ultimas Noticias el presidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado, Jaime Escardó.

«Es evidente que hay poca oferta de ganado, y eso encarece el precio que recibe el productor, pero a esto hay que añadir el problema cambiario», sostuvo.

«Con un dólar que cada día baja más, es previsible que se necesite aumentar los precios que se pagan al productor, porque es la forma con la cual la industria puede mantener la oferta», agregó. «Hay que advertir que el buen clima y las buenas pasturas son elementos que tientan a los productores para alentar el engorde del ganado y ganar más kilos que los actuales», añadió.

Tanto en el caso de Zambrano como en el de Escardó, los incrementos que los frigoríficos pagaron al productor por la carne en segunda balanza tuvo incrementos que variaron del 4,5%, en el primer caso, al 7% en el segundo.