Inflación: balance de 2008 y perspectivas para 2009.

JOSÉ IRAZÁBAL (JI):
Hace pocos días el Instituto Nacional de Estadística divulgó el dato de inflación de diciembre, que volvió a marcar una suba importante de los precios minoristas.

Como ustedes ya saben, la inflación ha sido uno de los temas centrales del debate en materia económica durante todo el año pasado. Por esa razón, nos pareció que valía la pena detenernos hoy a hacer un balance de lo que sucedió con la inflación en 2008 y analizar las proyecciones para este 2009. Sobre este tema en los próximos minutos conversaremos con la economista Sandra Pérez Ramos, de la consultora Deloitte.

Comencemos hablando sobre el dato de inflación de diciembre. ¿Cómo evaluaron ustedes la cifra de ese mes?

SANDRA PÉREZ RAMOS (SPR):
Según la información oficial que se divulgó hace unos días, la inflación de diciembre fue de 0,93%. Este fue un número relativamente elevado para lo que son los registros habituales de ese mes, porque diciembre no se caracteriza por ser un mes de inflación alta. De hecho, si miramos lo que ha ocurrido en los últimos años, debemos remontarnos hasta 2002 para encontrar una inflación tan elevada en diciembre como la que tuvimos el mes pasado.

Y esa suba de precios tan importante sorprendió a los analistas. La encuesta de expectativas del Banco Central, a la que nos hemos referido en varias oportunidades en este mismo espacio, marcaba una previsión de inflación para diciembre de 0,3%, si tomamos a la mediana de las respuestas como referencia, con una proyección máxima de 0,5%. Todos guarismos que estuvieron lejos de lo que fue finalmente el dato oficial.

Nuestra proyección puntual era de 0,3%, coincidente con la mediana de la encuesta, por lo cual el dato de diciembre también nos sorprendió.

JI: Antes de entrar a analizar la inflación del conjunto del año pasado, ¿podrías explicar brevemente por qué fue tan alta la inflación en diciembre?

SPR: Básicamente, lo que ocurrió fue que hubo una suba muy importante de los precios de las frutas y verduras. Medidas en conjunto registraron un aumento de 9,5% y esto sólo explicó casi la mitad de la inflación del mes. Hay que tener presente que los precios de estos productos muestran en general una volatilidad muy importante, que hace muy difícil anticipar su comportamiento. Nosotros estábamos contemplando en nuestra proyección una caída muy leve de los precios de estos productos y finalmente registraron un aumento muy importante.

En cambio, el resto de los precios de la canasta subieron 0,5%, un comportamiento más parecido al de los meses anteriores.

JI: Pasemos al balance de lo que sucedió en el conjunto de 2008. La inflación de todo el año pasado fue de 9,2%, bastante por encima de la meta que se había fijado el gobierno.

SPR: La inflación superó ampliamente la meta oficial, que estaba fijada en un rango de entre 3% y 7%. Sin embargo este era un resultado previsible en la medida que en todo el año nunca se logró que la inflación anual entrara dentro del rango previsto. En realidad, en los últimos meses la política de las autoridades apuntaba más a evitar que la inflación anual superara el 10%, porque eso podría desencadenar cambios en la cadencia de ajustes de salarios públicos y pasividades, con el consiguiente riesgo de una escalada aún mayor de la inflación.

Durante todo el año hubo presiones inflacionarias muy fuertes y era un temor muy real que en algún momento se superara ese 10%. Al menos hasta ahora, las autoridades han logrado evitar que eso sucediera.

JI: En forma resumida, ¿podrías señalar cuáles fueron los factores que explicaron la inflación de 2008?

SPR: El principal factor explicativo de la inflación fue el dinamismo de la demanda doméstica que a través de las subas de los ingresos presionó al alza los precios internos. Esto se reflejó en los precios de los bienes que llamamos “no transables”, que son aquellos que se fijan atendiendo mayormente a variables de la economía local y que según nuestros cálculos cerraron el año con una suba cercana al 13%.

A su vez, otra parte importante de la inflación se explicó por las presiones provenientes del exterior. En la primera mitad del año hubo un aumento muy fuerte de los precios de los commodities que se trasladó al mercado local. A su vez, en los meses siguientes hubo bajas importantes de estos precios pero al mismo tiempo el aumento del tipo de cambio amortiguó parte de ese efecto y a su vez presionó sobre el valor de otros bienes, como los electrodomésticos. En definitiva, al cierre de 2008 los precios de los bienes transables de la canasta de consumo, que son justamente los que se fijan tomando como referencia las cotizaciones internacionales, aumentaron casi 10%, lo que sumado a la suba de los precios no transables, de los que hablábamos antes, determinó una inflación subyacente del orden de 11% al cierre de 2008.

JI: Sin embargo, la inflación del año fue menor a ese número. Supongo que en ese resultado habrá tenido mucho que ver las bajas de los precios de los combustibles que ocurrieron en los últimos meses.

SPR: Justamente las tarifas públicas fueron los componentes de la canasta que permitieron que la inflación fuera finalmente menor al 10%. Y eso se debió a la política que aplicó el gobierno. En la primera mitad de 2008, cuando el precio del petróleo en el mundo no dejaba de subir, las autoridades aplicaron una política de contención de tarifas, evitando trasladar todas las subas de los costos a los precios minoristas. En tanto, cuando el precio del petróleo bajó decretaron varios descensos sucesivos de los precios de los combustibles.
Por esa razón, los precios que administra el gobierno -que incluyen a los combustibles pero también a otras tarifas públicas-, cerraron el año con una suba de sólo 3,7%.

JI: Con este panorama, ¿qué es lo que esperan ustedes que ocurra este año con la inflación?

SPR: En términos generales, nuestras proyecciones apuntan a un descenso de la inflación para 2009.

La principal explicación de ese comportamiento viene dada por la existencia de menores presiones provenientes del exterior, en la medida que se espera que los precios internacionales de los commodities registren algunas bajas adicionales en los próximos meses. Parte de esas caídas deberían trasladarse a los precios internos, aunque eso dependerá en buena medida de lo que ocurra con el tipo de cambio. Por ahora, nosotros estamos previendo una suba moderada del dólar en los próximos meses.

En cambio, en lo que tiene que ver con las presiones domésticas de las que hablábamos antes, si bien estimamos que la economía presentaría un freno importante este año, de todas formas, a nuestro juicio, seguirían existiendo presiones inflacionarias considerables por ese lado. Básicamente, eso se explica porque este año se espera que haya subas importantes de los ingresos, acordes con los resultados de los Consejos de Salarios, las que se sumarán a nuevos aumentos del gasto público previstos en el programa del gobierno.

Finalmente, las tarifas jugarán probablemente un papel similar al de 2008, es decir, de moderación de la inflación.

JI: Entonces, de acuerdo a la estimación que ustedes están manejando, ¿consideran ustedes que la inflación estará controlada este año?

SPR: Nuestras estimaciones apuntan a una inflación más baja para 2009. Puntualmente prevemos una suba de los precios levemente inferior al 7%.

Sin embargo, a nuestro juicio el riesgo de que la inflación supere puntualmente el 10% sigue siendo realmente muy considerable en el corto plazo. Justamente, nuestros modelos señalan que la inflación seguirá siendo alta, probablemente algo por encima de 9%, por lo menos en este primer trimestre, básicamente porque en ese momento es cuando se concentrarán buena parte de los ajustes de tarifas del año.