Inflación se aceleró en octubre por dólar alto y suba de salarios. Encarecimiento.

Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios al consumo subieron 0,71% en octubre, con lo cual la inflación interanual se aceleró de 7,79% en setiembre a 7,88% en la última medición. De esa manera, el registro se muestra muy por encima de la meta oficial de entre 4% y 6%.

«Es una cifra alta para lo que estamos acostumbrados a ver en los meses de octubre», dijo a El Observador el economista Ramón Pampín, de la consultora PwC.

La suba del boleto suburbano en la segunda quincena y subas puntuales en el precio de la leche encarecieron la canasta de consumo en un mes que se caracteriza por presentar ajustes moderados. Sin embargo, a esos factores se agregaron un dólar más alto -producto de la volatilidad del mercado financiero internacional- y una aceleración en el aumento del poder de compra de los uruguayos.

En los dos últimos meses el dólar aumentó 6,2% respecto al bimestre anterior, una suba que se comenzó a trasladar a los precios domésticos.

Según señalan los analistas del Centro de Investigación Económica (Cinve) en un comunicado, «la reciente evolución del dólar y la volatilidad internacional producto de la incertidumbre han provocado que los bienes transables se incrementen fuertemente». De hecho, eso «marca un quiebre» respecto a los meses anteriores, donde la demanda interna era el principal factor que impulsaba los precios al alza.

En el último mes, el precio de los vehículos aumentó 4,3%, mientras que los pasajes de avión subieron 4%. Los artículos de electrónica subieron más de 2% durante octubre.

Según los cálculos de Cinve, la inflación tendencial -aquella que obedece al núcleo más estable de los componentes de la canasta de consumo- se aceleró a 8,5%, lo cual «constituye una señal de alarma sobre la trayectoria inflacionaria».

El economista Pablo Moya, de Oikos, llama la atención sobre aquellos componentes de la canasta que están vinculados con el poder de compra de los hogares y aumentan a tasas cercanas a 10%, como la vivienda (11,2%), educación (11,6%) y restaurantes y hoteles (13%).

El poder de compra de los hogares -medido a través del salario real- aumentó 6% en los 12 meses finalizados en setiembre, casi el doble que la suba de 3,4% registrada durante todo 2010. «Uno no puede asignar esa suba del salario real a un aumento de la productividad del trabajo», advirtió Moya.

Respecto a las repercusiones de política, algunos expertos se muestran aún cautelosos. Según Pampín, desde hace un tiempo, el alza de precios «pasó de ser una obsesión a ser una preocupación». El dato de octubre, señala, no debería alterar las prioridades del gobierno, de equilibrar el combate inflacionario con una vigilancia de la competitividad a través del tipo de cambio.

Sin embargo, el instituto Cinve señala que la aceleración del alza tendencial de los precios «ratifica la existencia de presiones inflacionarias y da cuenta de que se necesitarán nuevas medidas si se quiere alcanzar el cumplimiento de los objetivos inflacionarios en el próximo año».