Inflación se desacelera en abril pero expertos mantienen alerta.

Es un triunfo para las autoridades que se encuentran abocadas al combate inflacionario, pero un triunfo a medias, porque los expertos entienden que todavía siguen encendidas las luces de alerta.
Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios al consumo aumentaron 0,34% durante el mes de abril, el alza más moderada desde noviembre del último año. En marzo el aumento había sido de 1,42%.

Aun así, la inflación interanual ascendió a 8,34%, desde un registro de 8,17% durante el año móvil finalizado en marzo. Pero de todas formas el escenario cambió. Si antes la demanda interna era el principal factor que impulsaba los precios, ahora el mercado internacional cobra más fuerza.

Según la coordinadora del Área de Coyuntura del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración, Gabriela Mordecki, los bienes transables -aquellos que se intercambian con el exterior-acumularon una suba de 10% en los últimos 12 meses, mientras que los bienes no transables -cuyos precios dependen especialmente del mercado interno- subieron 8%.

Esto representa un mayor desafío para las autoridades. «Las medidas de política económica que se pueden tomar afectan internamente, pero no tenemos forma de aislarnos de los precios internacionales», explicó la experta.

El alza de precios preocupa a las autoridades, que hicieron del combate inflacionario su «prioridad absoluta» en materia económica. En marzo resolvieron una suba de un punto porcentual en la tasa de interés de referencia, a 7,5%, y en abril el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, anunció que se implementarían más medidas tendentes a reducir la marcha de los precios.

Para el economista Ramón Pampín, de la consultora PwC, «las autoridades han dado señales claras en lucha contra la inflación». La contracción de la política monetaria no solo significó una señal para el mercado sobre la incomodidad del gobierno ante los registros de inflación sino que «esa suba de tasas se dio validando una caída del tipo de cambio, lo cual es uno de los canales más directos para enfrentar el crecimiento de precios».

El dólar cayó 1,27% durante el mes de abril. Según un informe difundido ayer por el instituto Cinve, «la caída del tipo de cambio nominal mayor a la prevista impactó a la baja en el precio de los bienes transables» y fue uno de los factores que explicó que el alza de los precios fuera menor al esperado.

Los expertos coinciden en señalar que esperan nuevas medidas por parte del gobierno. El presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, señaló que según el análisis que se realice en conjunto con el Ministerio de Economía sobre el dato de abril, podrían eventualmente aplicarse medidas adicionales, como una suba de encajes.

En el frente fiscal, se aguarda con expectativa la Rendición de Cuentas que elevarán las autoridades al Poder Legislativo con las correcciones al presupuesto.

Tanto el ministro Lorenzo como el vicepresidente Danilo Astori reiteraron en varias ocasiones las palabras «responsabilidad, «prudencia» y «austeridad» vinculadas al control de la inflación. Sin embargo, algunos expertos entienden que no es suficiente, y piden un esfuerzo fiscal más concreto.

La asesora económica de la Cámara de Comercio, Dolores Benavente, dijo a El Observador que, si bien en un contexto internacional de precios con materias primas al alza, «el margen de maniobra local para combatir la inflación no es muy amplio; es indudable que las medidas a adoptar deberían basarse en una contención del gasto público y de la cantidad de dinero».

La economista sostuvo que «no basta con ´la prudencia fiscal´», sino que será necesario «un plan de contención del gasto del estilo anunciado recientemente por Brasil». Sobre las medidas heterodoxas a estudio por parte del gobierno, como los acuerdos de precios con el sector privado, Benavente sostuvo que «podrían tener algún impacto en el IPC, pero a la larga, nuevamente, pueden recalentar más la economía y tienen efectos efímeros sobre la contención de precios».