Inflación se moderó en setiembre pero las presiones están por venir.

Todas las presiones inflacionarias se moderaron durante el mes de setiembre y los precios al consumo retomaron un crecimiento moderado, dejando atrás los aumentos superiores a 1% de julio y agosto. Sin embargo, las perspectivas a futuro no son tan auspiciosas. Con el resultado de los Consejos de Salarios aún pendiente, en un escenario de expectativas al alza de los precios internacionales, el panorama a futuro no luce tan favorable.

El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó 0,3% durante el noveno mes del año, con lo cual la inflación subió levemente a 6,32% en el último año móvil.

Los datos recabados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que los alimentos, principal factor que incidió en el alza de precios de los últimos dos meses, se moderó en setiembre.

Según los cálculos realizados por El Observador, en los meses de julio y agosto se concentró 40% de la suba de precio de los alimentos acumulado en los últimos dos años.

Problemas de oferta menor stock agrícola y ganadero y una demanda interna acelerada más gente dispuesta a pagar precios más altos para adquirir los bienes alimenticios explicaron la suba en el sector. Sin embargo, la última medición mostró una moderación importante, principalmente en las verduras, que se abarataron 5,57% frente al mes anterior.

El analista Ramón Pampín de la consultora PwC dijo a El Observador que «todos los rubros jugaron para la desaceleración en el alza de precios». Explicó que «hay una serie de elementos circunstanciales que actuaron a favor de una inflación baja en setiembre, y son los mismos que aceleraron los precios en julio y agosto», señaló.

El dólar, que en los tres meses anteriores tuvo una fuerte incidencia en el alza de precios principalmente a través de los artículos importados, registró una baja de 1,4% en el promedio del último mes. La incidencia del billete verde en los precios locales queda de manifiesto en los electrodomésticos, con una baja de 0,72% en la última medición mensual.

Preocupación. A pesar del buen comportamiento de los precios en setiembre, las presiones inflacionarias permanecen sobre la economía uruguaya, provenientes tanto del mercado interno como del contexto internacional.

En primer lugar, la economía está creciendo por encima de sus posibilidades. El propio gobierno, en la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) del 23 de setiembre, reconoció que «algunos sectores de la economía comienzan a dar indicios de que su oferta no necesariamente acompañaría un ritmo sostenido de crecimiento» de la demanda interna.

La coordinadora del área de coyuntura del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración, Gabriela Mordecki, señaló a El Observador que ese empuje del mercado interno es patente hoy por el lado de las verduras y de los precios no transables aquellos que no se comercializan con el mercado internacional, como la enseñanza y la comida fuera del hogar.

En la misma línea, la consultora CPA/Ferrere destacó ayer en un comunicado que la inflación tendencial aumentó 0,4% en el último mes, situándose en un registro de 6,8% en los últimos 12 meses, por encima del nivel general de precios. Ese incremento «fue impulsado principalmente por rubros de servicios no administrados, con lo que puede sostenerse que las mayores presiones inflacionarias surgieron de la fortaleza de la demanda interna», explicó.

Al mismo tiempo, la postergación en los resultados de los Consejos de Salarios amplía las presiones en el corto y mediano plazo.

Según Pampín, «hay varios sectores que no van a poder absorber el aumento de salarios y pasarán inmediatamente el alza a los precios».

Por el lado del mercado externo, los precios internacionales continúan al alza, de la mano de un acelerado crecimiento de los países emergentes.

La analista Florencia Carriquiry, de Deloitte, dijo que uno de los «principales focos de inflación para los próximos meses proviene de los alimentos». De mantenerse la «firmeza actual de los mercados internacionales», la suba en el precio de los granos «podría impactar de forma importante en los panificados». Las consultoras coinciden en aguardar una inflación muy cercana a 7% para el cierre del año, en el límite superior del rango meta oficial, de entre 3% y 7%. Las autoridades de gobierno coinciden en su diagnóstico con los privados y aprontan sus armas para luchar contra las presiones. Como forma de mitigar el impacto de los precios y manifestar la preocupación del gobierno, el Copom elevó de 6,25% a 6,5% la tasa de interés de referencia, contrayendo la política monetaria.