Informalismo se ubica en 30% a 41% del PIB

El ministro disertó ayer en la apertura del seminario «Economía Informal y Estrategias de Desarrollo», organizado por la fundación Ciudad de Montevideo y la fundación Konrad Adenauer, y señaló que si la actividad informal tuviera una presión fiscal moderada el porcentaje mencionado representaría una evasión fiscal anual de entre U$S 750 millones y U$S 1.000 millones.

Pérez del Castillo señaló que los trabajadores informales «requieren de contemplación» y deben ser protegidos, buscándose su incorporación gradual a la formalidad.

COSTOS. La informalidad tiene gran cantidad de costos asociados entre los que figuran la utilización de mano de obra no calificada, una productividad menor, la falta de acceso a un crédito de tasas razonables que lleva a que recurra a la usura, el pago de sobornos en ocasiones, la dispersión de la producción, etcétera, mencionó el ministro.

Se mostró partidario de impulsar un «círculo virtuoso» de formalización que incremente la recaudación y la cantidad de contribuyentes mediante la aplicación gradual de presión fiscal sobre el sector informal.

«Las políticas diferenciadas para cada tipo de contribuyente permiten atender eficientemente sus necesidades y facilita el control del cumplimiento», señaló. La informalidad es producto «del elevado tamaño y peso del Estado, de las sucesivas crisis regionales y de la globalización. Los intentos de formalización de quienes tienen voluntad de trabajar deben ser apoyados y alentados», indicó.