Inmigración marcó el final de la gira de Bush

La escala mexicana de la gira de Bush, iniciada el martes y que culmina hoy, no distó mucho de las anteriores. Acuerdos comerciales y de cooperación entre gobiernos y manifestaciones de repudio de la población, marcaron la tónica. Pero, tanto su estadía en México, como en la anterior en Guatemala, el tema migratorio estuvo arriba de la mesa.

La migración insumió ayer la mayor parte de los discursos de Bush y su par mexicano Felipe Calderón, en una hacienda al sur de Mérida. Luego de darle la bienvenida, el anfitrión dijo que el problema de la migración ilegal no puede resolverse «por decreto», y reiteró su oposición a la decisión de Estados Unidos de construir un muro en su frontera con México.

Se estima que, de entre 11 y 12 millones de inmigrantes ilegales que se encuentran en EE.UU., poco más de la mitad procede de México. El Senado de Estados Unidos aprobó en setiembre la construcción de un muro de más de 1.100 kilómetros en los más de tres mil kilómetros de frontera entre ambos países, para impedir el ingreso de más indocumentados. «Los mexicanos respetamos plenamente el derecho que tiene EE.UU. de decidir en su territorio lo que mejor le convenga, pero al mismo tiempo consideramos que puede ayudar más a detener la migración un kilómetro de carretera en Michoacán y Zacatecas, que 10 kilómetros de muro en Texas o Arizona», aseguró Calderón.

Michoacán y Zacatecas son dos de los estados donde salen más inmigrantes a EE.UU.

quejas. Esta fue la segunda ocasión en dos días en que Bush debe escuchar las quejas de sus vecinos de continente sobre la política migratoria de su país.

El lunes, en Guatemala, el presidente Oscar Berger lamentó las deportaciones de inmigrantes ilegales, que en ocasiones dividen a familias enteras.

Está estimado en 1,3 millones los guatemaltecos (legales e ilegales) que viven en Estados Unidos.

Como respuesta, Bush se comprometió ayer en México a hacer «todo lo que pueda» para lograr una reforma migratoria exhaustiva en el Congreso de Estados Unidos.

Esa reforma aún está en estudio en el Congreso y se estima que en agosto sería presentada al presidente.

Bush aseguró que su país aplicará «el mandato de la ley» a la hora de actuar contra la inmigración ilegal; pero añadió que hará recordar a sus ciudadanos que «los valores familiares no acaban en la frontera».

La gira de Bush, que lo llevó a Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México, culmina hoy por la mañana.

Destino: Cada año,mueren 400 personas intentando cruzar por tierra hacia EE.UU.