Insultos, gritos y piñas en Diputados

La riña fue entre el herrerista Luis Lacalle Pou y legisladores del MPP, en el marco un debate promovido por el colorado Daniel García Pintos sobre las revelaciones del ex tupamaro Jorge Zabalza en el libro Cero a la izquierda, donde cuenta acciones hasta ahora desconocidas del ex grupo guerrillero en tiempos democráticos.

Los diputados discutían con ardor sobre los incidentes del 24 de agosto de 1996 frente al ex hospital Filtro, cuando militantes de izquierda pretendieron impedir la extradición a España de tres vascos acusados de pertenecer a la ETA.

El emepepista Juan José Domínguez acusó al gobierno blanco de la época de provocar los enfrentamientos con la Policía a fin de que haya una «masacre». Lacalle Pou salió en defensa del gobierno de su padre, el ex presidente Luis Alberto Lacalle: «¡Eso es mentira!».

Domínguez llamó de «imberbe» al herrerista y dijo que no le iba a responder. Como Lacalle Pou seguía hablándole desde su banca, Domínguez subió el tono: «¡Sos un atrevido, guacho!».

Lacalle Pou no se quedó atrás y replicó: «Y vos sos un asesino».

«Salí que te reviento la cabeza», lo invitó Domínguez mientras el herrerista repetía: «¡Asesino!».

Entonces Domínguez respondió con un insulto: «¡Callate, oligarca puto!».

Lacalle Pou se levantó y caminó hacia Domínguez. Éste también avanzó saltando por sobre las bancas.

Entonces, el empepepista Hugo Arambillete (suplente de Luis Rosadilla) se interpuso para separarlos antes de que se tomaran a golpes de puños. Lacalle Pou alcanzó a Arambillete en la cabeza, haciéndolo caer. Varios diputados intervinieron y lograron frenar la riña por unos segundos. Pero Lacalle Pou continuaba discutiendo con legisladores del Frente Amplio y se tomó a golpes con Pablo Naya, suplente de Nora Castro (MPP). Con dos «ganchos» sucesivos, Naya alcanzó en la mejilla a Lacalle Pou, que era contenido por sus compañeros de bancada.

«¡Paren, carajo!, ¿están locos?», gritó el frenteamplista Edgardo Ortuño. A esa altura, el timbre de orden sonaba inútil. El presidente Enrique Pintado suspendió la sesión.

Lacalle Pou fue al baño a curarse y cuando salió al ambulatorio, acertó a cruzarse con Arambillete que salía de sala. Sin mediar palabra, se trenzaron en medio de los gritos de sus compañeros y funcionarios. Intercambiaron golpes y Arambillete se llevó otro impacto fuerte en la cabeza.

«¡Che, se zarparon!», gritó un diputado blanco en medio de la confusión. «¡Ahí está la prueba de que no abandonan la violencia!», criticó a voz en cuello el nacionalista Gonzalo Novales. Momentos más tarde, el frenteamplista Diego Cánepa increpó a García Pintos por el tono de la discusión.

Arambillete y Lacalle Pou fueron atendidos por el servicio médico del Palacio Legislativo. Sobre la hora 20.30 Arambillete se retiró con un apósito sobre su cabeza, que lucía un enorme chichón.

«Che, no se le puede pegar a un tipo de 60 años», comentó un diputado frenteamplista.

En la bancada herrerista, Lacalle Pou no quiso hacer comentario ni dejarse fotografiar.

En la bancada del Frente Amplio, se juntaron para ver las imágenes de Canal 10 que inició el informativo Subrayado con la gresca.

La bancada del Partido Nacional aprobó una declaración en la que califica de «inadmisible la provocación insultante» de Domínguez a Lacalle Pou, afirma que eso «demuestra el talante autoritario y la actitud antidemocrática» del legislador de gobierno, reprueba la «cobarde agresión» de otros legisladores oficialistas y expresa su «pleno respaldo» al diputado herrerista.

En tanto, el coordinador de la bancada del Frente Amplio, Juan Rebollo, dijo que el oficialismo «lamenta el hecho de violencia y la agresión» de Lacalle, y anunció que pedirán las imágenes a canal 10 a fin de «establecer exactamente las responsabilidades políticas».