Interés en infraestructura y energía.

Las principales autoridades industriales de Uruguay realizaron un balance altamente positivo de los contactos mantenidos entre privados y representantes estatales en el marco del Encuentro Empresarial Uruguay-Brasil, según los involucrados consultados por El Observador.
El ministro de Industria, Roberto Kreimerman, señaló que se acercaron varias propuestas «interesantes» con inversiones principalmente dirigidas a los sectores de infraestructura y energía, además de iniciativas vinculadas con la explotación industrial de recursos naturales en el interior del país.

El jerarca señaló a El Observador que a diferencia de las inversiones recientes realizadas por empresas brasileñas en Uruguay, donde en la mayoría de los casos se llevaron adelante a través de la adquisición de firmas ya existentes y de alto perfil exportador, en la actualidad las iniciativas están más enfocadas a proyectos que parten de cero .

«Estos son intereses nuevos que se van arrimando. Hay varios ofrecimientos por el lado energético», informó.

Otro aspecto remarcado por Kreimerman es la intención de Brasil de consolidar en América Latina una industria más fuerte, lo que permitirá solidificar los lazos comerciales en un contexto donde las negociaciones se dan cada vez más a nivel de bloque regional. «Acá lo que estamos viendo son empresas que están hablando de inversiones importantísimas. Están muy interesados en nuestros sistemas no solo fiscales sino básicamente en nuestros sistemas productivos», señaló.

Brasileños. El presidente de la Federación de Industrias del estado de San Pablo y anfitrión del encuentro, Paulo Skaf, sostuvo que se sentaron las bases de una agenda «muy rica» con emprendimientos específicos a desarrollar.

«Cuanto más unidos estemos aquí, mejor serán las cosas en las negociaciones con terceros países, como China», señaló el empresario.

Los industriales brasileños ven cada vez con mayor temor el avance de la producción china en la región, que lesiona al sector local y lo desplaza del mercado interno y del de sus socios comerciales. Es por eso que Skaf afirmó que quedó planteada la intención de estudiar los sectores y productos en los que pueden encontrarse sustitutos en Brasil o en Uruguay para productos chinos, de forma de potenciar la producción regional.

También se acordó encontrar caminos para negociar productos agrícolas con terceros países como una única unidad productiva.

En tanto, el presidente de la Cámara de Industrias de Uruguay, Washington Burghi, sostuvo que la rueda de negocios contribuyó a «sembrar semillas» que después será necesario continuar regando para lograr la ejecución de negocios concretos. También permitió abrir un espacio de diálogo para superar los desencuentros comerciales que surgen habitualmente entre los países, muchas veces por medidas que no están dirigidas contra la producción uruguaya sino contra la de «otros socios» del Mercosur, pero que normalmente también afectan a los industriales locales.

Por su lado, el presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, valoró como «acertadas» las palabras de Mujica y consideró que el discurso se ubicó «dentro de lo que tiene que decir un presidente para que los inversores miren al Uruguay y concreten inversiones». Agregó que la alocución tuvo una «visión integradora» y de mostrar a Uruguay «como un país puente».