Inversión externa directa creció 81% el año pasado

Aunque se recuperó, todavía está lejos de los niveles previos a la crisis; se espera que este año siga creciendo

La inversión extranjera directa (IED) en Uruguay aumentó 81% durante el año pasado, según un informe publicado ayer por la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad).

La suba se dio, básicamente, al influjo de la inversión vinculada a la construcción de las plantas de fabricación de celulosa.

Si bien la inversión se ha recuperado respecto a los bajísimos niveles registrados durante la crisis, todavía se ubica en niveles muy reducidos y aún muy por debajo de los guarismos del año 1998, momento previo al inicio de la profunda y larga recesión que atravesó Uruguay.

Ello cobra mayor relevancia en la medida en que la rápida recuperación económica se basó en gran medida en el uso del margen de capacidad instalada ociosa existente luego de la crisis, particularmente del complejo agroindustrial, que lideró el crecimiento a la salida de la recesión.

Un estudio del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) estima que la inversión en capital fijo crecerá 22,2% durante 2006, mientras el Producto Bruto Interno (PIB) lo haría en 6,9%. De esta forma el ratio inversión sobre PIB llegará a 16%, el más alto desde fines de la década de los `90.

La suba de la inversión este año tendrá un fuerte componente estatal, ya que llegará a los U$S 130 millones según los anuncios oficiales.

EL INFORME. La Unctad publicó ayer un informe en el que se detalla que el capital extranjero invertido en América Latina y el Caribe alcanzó a U$S 104.000 millones, con un ligero aumento del 3 por ciento que se suma al fuerte repunte en 2004, tras cuatro años de pronunciados descensos, aunque aún no supera el máximo alcanzado en 1999 de U$S 114.000 millones.

A diferencia de 2004, cuando la mejora fue generalizada, en 2005 la entrada de capital fue más pronunciada en Sudamérica, donde creció el 20%, hasta alcanzar U$S 44.697 millones, mientras que en los países de Centroamérica y el Caribe se estancó o, incluso, cayó.

En Sudamérica, los mayores incrementos se registraron en países andinos como Colombia (con un aumento del 227%), Venezuela (95%), Ecuador (65%) y Perú (61%), mientras que en Bolivia el saldo neto fue negativo, con una fuga de capital de U$S 277 millones, frente a la entrada de U$S 65 millones de 2004.

INTERVENCION. La Unctad llama la atención sobre el hecho de que en 2005 «se pronunciara de forma relevante la presencia del Estado en la economía de algunos países y se variaran políticas públicas que afectan directamente a los inversores extranjeros», factores ambos que han ido en detrimento de la entrada de capital.

«El ejemplo más notable es Bolivia», donde el gobierno decretó la nacionalización de los recursos de hidrocarburos y requirió a las empresas transnacionales extranjeras que firmaran nuevos contratos de concesión, algo que, para la responsable de Análisis de Inversiones de la Unctad, Anne Miroux, «es una forma de proteccionismo».

Otro ejemplo que cita es el de Venezuela, donde «el gobierno asumió el control de 32 yacimientos petrolíferos operados por empresas extranjeras».

Aun así, el sector petrolero de ese país recibió U$S 1.000 millones en IED, mientras que en Colombia las inversiones aumentaron el 134% (hasta U$S 1.200 millones) y en Ecuador el 72%.

Para la Unctad, la reorientación de las políticas también se manifestó «en los acuerdos regionales, con el hecho de que algunos gobiernos reconsideraran su pertenencia a bloques regionales, se sumaran a los ya existentes, forjaran nuevos acuerdos bilaterales o establecieran nuevos pactos regionales».

«Se trata de un proteccionismo que de momento sólo se ha detectado en Latinoamérica y que afecta principalmente a los sectores de las materias primas, de las que los Gobiernos quieren sacar un provecho más rentable», explicó Miroux.

Por contra, citó como una contribución positiva para la atracción de fondos extranjeros las medidas de promoción adoptadas en favor de las automotrices en Argentina y Brasil.

SUBREGION. Junto a los andinos, también destacaron por el fuerte incremento de la IED Uruguay y Paraguay, donde la inversión aumentó el 81% y 434% respectivamente; mientras que en Argentina la subida fue de 9%.

En México, la IED cayó el 3%, en Chile el 7% y en Brasil el 17%, aunque esos dos últimos países siguen siendo los principales receptores de la región, al absorber el 17% y 15% del total.

En Centroamérica, El Salvador vio aumentar las entradas de inversión extranjera en 37%, Guatemala en 34% y Costa Rica en 5,8% mientras que en Honduras cayeron en 16,3%, en Nicaragua en 3,3% y en Panamá en 33%.

Por sectores, el manufacturero fue el principal beneficiario regional, seguido del de servicios, que, aun así, siguió perdiendo presencia a favor del primario, en parte debido a desinversiones de grupos extranjeros como la francesa EDF en Argentina y Telecom Italia en Perú y Chile.

La Unctad prevé una próxima desaceleración e incluso una disminución de las entradas de capital extranjero en la región debido, entre otros motivos, a «las tendencias en regulación», apuntó Miroux. (En base a EFE)