‘Inyección’ de U$S 7.400 millones para un próximo Estado palestino

El dinero que será donado supera el pedido por el presidente del gobierno, Mahmud Abbas, de unos U$S 5.600 millones para tres años a partir de 2008. En una rueda de prensa, el ministro francés de Exteriores y presidente de la Conferencia, Bernard Kouchner, precisó que del monto comprometido en París, U$S 3.400 millones serán destinados al presupuesto de las autoridades palestinas el año que viene.

Kouchner definió esta reunión como un «éxito», que enlaza directamente con la Conferencia de Annapolis (Estados Unidos), donde el pasado 27 de noviembre palestinos e israelíes se comprometieron a lograr un acuerdo de paz antes de finales de 2008 y la creación de un Estado palestino.

«Hay que dar las gracias a los donantes generosos», dijo el ministro francés, quien subrayó que no «han sido todos los países más ricos quienes han hecho los mayores esfuerzos».

El dinero será destinado a planes políticos, económicos y sociales, así como una infraestructura sólida y servicios que permitan mitigar las penurias que vive hoy el pueblo palestino en los territorios ocupados. Abbas advirtió que en su discurso que «sin este apoyo, sin las ayudas en dinero que permitan al Tesoro palestino cumplir su función, nos enfrentaremos a la catástrofe total en Cisjordania y en la franja de Gaza».

Asimismo, Abbas pidió a Israel que detenga «todas las actividades de asentamientos sin excepción» y libere a los prisioneros palestinos encerrados en cárceles israelíes.

Para muchas organizaciones internacionales -y también para las autoridades palestinas- es necesario que el gobierno de Ehud Olmert elimine los 560 controles y bloqueos en las carreteras de la frontera con Cisjordania. De lo contrario, tres cuartos de esta donación serían destinados a los gastos corrientes del presupuesto palestino, y apenas el resto a proyectos industriales, comerciales y turísticos, que relanzarían su debilitada economía.

Esos observadores coinciden en que de nada servirá la colosal cifra prometida si existen trabas a los campesinos y empresas palestinas, o si los hospitales no pueden funcionar con normalidad, debido a esos bloqueos fronterizos.

Sin el cese de esas medidas, añaden, las ayudas sólo perpetuarán el declive que padecen los 2,5 millones de habitantes de Cisjordania bajo el régimen de los puntos de control.

La respuesta israelí estuvo a medio camino entre la diplomacia y la realidad. «Apoyamos la revitalización de la economía palestina, pero no a expensas de la seguridad de Israel. El tema principal es su capacidad para erradicar el terrorismo», dijo el primer ministro Olmert.

donantes. Según dijeron en París los distintos líderes, la Unión Europea se comprometió a aportar U$S 650 millones, que serán colocados en una cuenta controlada directamente por el ministro de Economía palestino, Salam Fayyad.

Arabia Saudita donará U$S 500 millones de dólares, Gran Bretaña sumará U$S 490 millones, Suecia U$S 300 millones y Estados Unidos U$S 555 millones en 2008. La secretaria de Estado de este último, Condoleezza Rice, dijo que la conferencia de donantes «es la última esperanza para los palestinos».

Por su parte el presidente francés, Nicolás Sarkozy, anunció que su país donará U$S 300 millones y propuso crear una fuerza internacional para que, «cuando estén todas las condiciones», apoye los servicios de seguridad palestinos.