Irán está dispuesto a instalar hasta 50 mil centrifugadoras

Pero las declaraciones de las autoridades iraníes plantean más preguntas que respuestas sobre el real estado de progreso del programa nuclear, según diplomáticos destacados en el país.

«El objetivo de la República Islámica no es sólo la instalación de 3.000 centrifugadoras en la planta de enriquecimiento de Natanz. Nosotros lo hemos planificado todo para instalar 50.000 centrifugadoras», afirmó Gholam Reza Aghazadeh, el presidente de la Organización de Energía Atómica de Irán (OIEA).

Aghazadeh y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, habían anunciado el lunes que pasaban a un «enriquecimiento industrial» del uranio, pero sin precisar el número de centrifugadoras instaladas. Otro alto funcionario, Alí Larijani, había sugerido que se trataba de 3.000.

dudas. Un diplomático destacado en Teherán señaló «cierta confusión en el aspecto técnico de estos anuncios».

Yendo más allá, Cristina Gallach, portavoz del jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, dijo que no hay manera de verificar el anuncio de Irán, a menos que se reanuden completamente las inspecciones internacionales.

«Si cumplen la resolución (del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas), se reanudarán las inspecciones, sabremos qué está sucediendo y podremos volver a las negociaciones», dijo Gallach a la AFP.

Por su parte, la presidencia de turno alemana de la Unión Europea afirmó que la decisión de Irán es «un paso en directa contradicción» con los pedidos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

Estados Unidos afirmó que «está muy preocupado» y llamó a someter a Irán a «una presión creciente».

El controvertido plan de enriquecimiento de uranio a escala industrial implica la utilización continuada de decenas de miles de centrifugadoras.

Irán anunció hace un año que a fines de marzo de 2007 instalaría 3.000 centrifugadoras en Natanz, antes de postergar el plazo hasta mayo.

Sin embargo, la AIEA, dos de cuyos inspectores llegaron el martes a Irán para una visita de rutina a Natanz, indicó que en febrero sólo se habían instalado unas 600 centrifugadoras.

Por otra parte, un diplomático en la sede de la AIEA en Viena hablaba a fines de marzo de seis cascadas de centrifugadoras (poco menos de 1.000 máquinas).

A partir de estas informaciones, un diplomático occidental en Teherán afirmó que la cifra de 3.000 centrifugadoras «no es nada verosímil».

El adjunto de Aghazadeh, Mohamad Saidi, había afirmado el lunes que Irán no suministraría ninguna cifra al respecto.

En una sutil distinción, Saidi se cuidó de hablar de «enriquecimiento industrial», refiriéndose únicamente al «paso a la industrialización del enriquecimiento», y precisando que semejante pasaje no implicaba automáticamente una operación con 3.000 centrifugadoras.