IRPF mayor a depósitos en dólares y baja del IVA de entre 5 y 7 puntos

El titular de Economía y Finanzas, Danilo Astori, presentó ayer en el seno del Consejo de Ministros el “primer borrador” del proyecto de ley de reforma tributaria –una de las transformaciones más importante que pretende impulsar el gobierno de izquierda– que contempla la eliminación de una docena de tributos de escasa recaudación y la reinstalación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) del cual, anunció, estará exenta “la mayoría de la población”, dijeron a El Observador fuentes del Poder Ejecutivo.
Astori entregó ayer a su compañeros de gabinete una copia del borrador de la reforma para que cada uno lo evalúe con miras a ser discutido durante la próxima reunión del presidente Tabaré Vázquez con todo sus secretarios, prevista para el lunes 7, dijeron las fuentes. Ese mismo día el ministro de Economía presentará la iniciativa a empresarios y trabajadores con el fin de recibir propuestas previo al envío del proyecto del ley al Parlamento, lo que debe concretarse antes del 28 de febrero de 2006, según lo acordado con el Fondo Monetario Internacional.


Los cambios. Entre las modificaciones anunciadas ayer por Astori se destaca la rebaja de “entre cinco y siete puntos porcentuales promedio” del Impuesto al Valor Agregado (IVA), dijeron las fuentes. Según indicó Astori durante la reunión, esa reducción regirá tanto para la tasa “mínima” de 14%, que se ubicaría entre 7% y 9%, como para la “básica” de 23%, que pasaría a ubicarse entre 16% y 18%. El IVA cobrado en Uruguay es uno de los más altos del mundo y representa el 51,2% de la recaudación total de la Dirección General Impositiva.

Otra buena noticia para los consumidores será la eliminación del Cofis (Contribución al Financiamiento de la Seguridad Social), que se creó en medio de la crisis de 2002 como una forma de recaudación alternativa y cuya tasa actual es 3%. Además, Astori dijo ayer ante el presidente y sus colegas de gabinete que se eliminarán otros 10 tributos más que, en su mayoría, no tienen peso relevante en la recaudación.

Por otra parte, se creará el Impuesto a la Renta a la Persona Física (IRPF) que será dual, similar al que rige en los países escandinavos, ya que gravará con tasas diferenciales al capital, es decir los intereses de activos financieros o ganancias por venta de tierras, y al trabajo, que incluirá relaciones de dependencia, ingresos por honorarios y labores tercerizadas.

Astori reiteró que el IRPF sustituirá en forma gradual al Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP) y que “las gran mayoría de la población estará exonerada” del pago del nuevo tributo.

Respecto al IRPF una de las novedades más importantes que anunció ayer Astori es que, como se especulaba, ese tributo no gravará los intereses de los títulos de deuda pública.

En cambio, sí alcanzará la renta generada por los depósitos, con tasas diferenciales según los plazos y moneda. Según las fuentes, Astori dijo que se apunta a “desdolarizar la economía” y que por eso la tasa será mayor para las colocaciones en dólares que para aquellas en pesos, sobre todo de largo plazo.

Según la información manejada hasta ahora por el Ministerio de Economía, la mayor parte de la población estará exenta del pago del IRPF, ya que el impuesto no gravará al 60% del universo de salarios que perciben los trabajadores que hoy están afectados por el IRP.

Las tasas manejadas para la renta del capital son del entorno de 10% mientras que la renta al trabajo estará gravada con tasas progresivas que se ubicarían entre 10% y 25%, aunque Astori ayer no abundó en detalles durante la reunión del Consejo de Ministros.

En tanto, Astori explicó ayer que se creará un Impuesto a la Renta Empresarial que sustituirá el Impuesto a la Renta de la Industria y el Comercio y, según otras fuentes, también el Impuesto a la Renta Agropecuaria. El nuevo tributo gravará exclusivamente las ganancias “líquidas”, explicó Astori.

Fuentes oficiales confirmaron que se prevé una tasa única de aporte patronal al BPS que será de “entorno a 8%” (hoy la industria y el agro no pagan, el comercio y los servicios abonan 12,5% y la construcción paga 8%).